Wednesday, August 06, 2008

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No sabe bien todavía que fue, que paso, o como se dieron las cosas. Fue todo tan rápido. Tan apurado. Tan inesperado. Tal vez la noche de calor que sorprendía a Buenos Aires en el pleno invierno de Julio. Quizás el clima festivo del casamiento en el que estaban. La forma en que la hacia sentir. La manera en la cual él la miraba. Las carcajadas que salían de ella cada vez que el decía algo gracioso e improvisado. Las miradas que ella tenia sobre el. El modo sutil de agarrarla fuerte de la cintura mientras se bailaban la vida, rodeados de un grupo de gente que, poco a poco, empezaban a tener valor en la vida de ella.
Otra vez su modo de mirarla, la inquietaba, le encantaba, la volvía loca. No sabía bien que era. Trataba de descifrar el momento del cambio. Cuando había sucedido? Ahora las manos de el en su cara la ponían nerviosa, jugando con su pelo, hablando de un perfume. Las manos de ella en su nuca y espalda. Esa noche pudieron ser miles de cosas pero ella solo sabia que algo había cambiado. Un momento de inflexión. El punto en que él deja de ser quien le gusta para pasar a ser a quien ella quiere. A quien elige. Quien la hace sonreír.
Dos generaciones distintas pero cercanas. Una juventud intacta y una madurez a quien le da la bienvenida a su vida. La complicidad divertida que marca la diferencia sobre el resto. Dos ideales de vida parecidos. Dos personas mirando la misma dirección. Las miradas que dicen tanto. Las palabras que no dicen nada. Compinches. Cómplices. Amantes. Dos enamorados medio embobados, medios colgados, medios distraídos pero que felizmente se han unido en algo que empezó hace poquito y promete mucho mas..........

Monday, May 12, 2008


Quizá porque ya no veo la felicidad como algo inalcanzable; ahora sé que la felicidad puede ocurrir en cualquier momento y que no se debe perseguir."
Jorge Luis Borges

Monday, May 05, 2008

Como debería ser.

Durante un tiempo indeterminado las personas que formaron parte de tu vida y que por equis motivo se tuvieron que ir deberían desaparecer de la tierra. Esfumarse. Hacerse humo. Borron y cuenta nueva. Olvidarse en el olvido. Debería existir un continente a donde mandarlos o, en su defecto, prohibirles la entrada a todos los lugares públicos a los que uno puede llegar a ir.
No puede ser que cuando uno esta, paso a paso, superando el proceso incomodo de dejar atrás aquello que te importo (y mucho), aparecen como si nada con un carrito de supermercado o incluso en el auto de al lado esperando a que cambie el semáforo. ¿Acaso me están haciendo un chiste? ¿No entendieron nada?
Dejamos de hacer cosas para no cruzárnoslo. Incluso dejamos de frecuentar lugares. Eliminamos de todos lados el nombrecito de aquel que nospartioelalma y aun así en el momento menos pensado nos lo encontramos. Siempre en el momento mas inoportuno. Nunca el día que lo pensábamos. Tal vez ese día estábamos contentas, con un sonrisa, hablando con aquella persona que después de él, por primera vez, te empezó a gustar y de repente ves esa cara. La de quien te hizo experimentar cosas tan grandes que te quedaron grabadas adentro y que queres sacar a la fuerza porque llego un momento en que te diste cuenta que ya basta. Si, hablo de esa persona. La ultima que esperas encontrarte. Esta ahí, paseándose adelante tuyo con total impunidad. ¿Y nosotras? Nosotras nos ponemos nerviosas. Nos olvidamos de lo que estábamos haciendo y solo queremos salir de ahí, llegar a nuestras casas y olvidarnos del momento que acabamos de pasar. Pero también por otro lado… aparecen las ganas de saludarlo y hasta te acordas de la complicidad que tenias, que ya no existe, y pensas en pellizcarlo de atrás para molestarlo y quizás también hasta tenes ganas de abrazarlo y contarle las novedades de tu vida actual… pero solo es un momento. Porque después frenas, pensas, y te das cuenta que ya no forma mas parte de tu camino y sacas la conclusión de que solo esta casualidad es una jugarreta del destino que se ríe un poco de nosotros o por lo menos que se ríe un poco de mi.

Monday, April 28, 2008

Lo mas lindo del mundo...

Decidieron juntar sus vidas. Y ahora llega el casamiento y ese regalo que trajo Dios. En este mundo somos testigos de toda clase de hechos que nos hacen retorcer de alegría, de dolor, de nostalgia, de bronca o de admiración, pero nada se compara con ser testigos de un acto de AMOR.

Todavía estoy tratando de procesar la noticia que ella me dio entre lágrimas un sábado a la noche en la que las fichas me empezaron a caer de arriba y aún hoy estoy tratando de acomodar. Porque no sólo se trata de una bendición sino del comienzo de una nueva etapa que me hace darme cuenta de lo grandes que nos vamos poniendo. El momento en que damos ese paso que me hace pensar "Como pasa el tiempo y como cambian las cosas en un segundo". El instante en que realmente empieza nuestras vidas, y dejamos de depender de los otros para ser nosotros. Con nuestras decisiones, nuestros proyectos y voluntad empezamos a ver reflejados en hechos lo que alguna vez empezamos a soñar.

Y de repente me encontré acá. Llorando de emoción y con una alegría, con un dejo de nostalgia, que me hacen brotar las lagrimas sin parar. Porque no puedo explicar con palabras lo que siento. Porque no puedo hablar de la excitación que prácticamente me hace gritar. Porque lo estoy viviendo tan de cerca que no puedo contenerlo.

Tengo 22 años y con cada paso que doy me voy sorprendiendo mas de las vueltas y giros que da la vida. Como los caminos se separan, se unen, se desunen trayendo consigo infinidad de situaciones y milagros que nos hacen sentir cada día mas vivos. Porque no puedo creer la sorpresa y el orgullo que estoy sintiendo en este momento. Mi amiga. Mi hermana del alma. Mi compañera de emociones, de sentimientos, de risas, de tristezas... Una mujer con los valores bien ubicados VA A SER MAMÁ. Y es tanto el cariño que siento en este momento que me nace felicidad y mas felicidad.

Tal vez no lo buscaban, tal vez llego de repente pero viene y, acá, el mundo con SUS INCREIBLES PADRES, junto a su madrina Luz, lo quieren recibir con los brazos abiertos. Me siento inmensamente feliz de formar parte de esta historia. Que hayan confiado en mi para el papel que me van a dar en la vida de una personita que esta creciendo adentro de la panza de una mujer sumamente valiente y admirable. Porque es una realidad. Admiro la valentía y la responsabilidad con la que afrontaron esta sorpresa y esta bendición. Me impacta y me llena de una alegría inmensurable pensar con la rapidez que tu vida puede cambiar y lo que veías tan lejano se vuelve tan cercano y las cosas empiezan a fluir de una manera que casi sin darnos cuenta empezamos a armar un camino propio. Un camino que depende exclusivamente de nuestras decisiones y nuestras emociones. De nuestra voluntad y elección de que clase de persona queremos ser.

Porque simplemente entendí todo. Entendí lo que importa y deja de importar. Entendí de lo que me hablaban las personas a las cuales admiraba cuando me contaban sobre las expectativas y los deseos que tenían para mi. Hoy puedo afirmar mi convicción que no existe nada mas importante que el amor y la familia. La unidad entre seres queridos. La valentía y la responsabilidad con la que afrontamos las pruebas y las situaciones que se nos cruzan por el camino. Porque no importa nada mas. Porque frente a un milagro tan grande como es un bebe el resto de las cosas se vuelven banales e insignificantes. Siento desde este momento un cariño enorme por mi primer ahijado y el hijo de mi valiente amiga y tan grande es el cariño y la felicidad extrema que siento por los dos que se los quiero contar a todos...

Los felicitooooooooooooooooo con toda mi alma!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Thursday, April 24, 2008

No ahora. Ahora no. No quiero ¿No te das cuenta? No seas atrevido, no preguntes por mi. Nadie te deja interesarte por mis cosas. Son mías y punto. No te tengo que importar. Ni siquiera se cocinar. No creas que son tácticas. No me hago la difícil. No sirvo para estrategias. Siempre me salen mal.

No, ni hablar. Cánsate, no me busques mas. No sigas, no te convengo. No me cure. Estoy arisca y así estoy bien. No me digas que sos diferente, ¿distinto a qué? También lo creí de él. Basta, yo no vuelvo a creer mas. No quiero volverme mala y, mucho menos, desconfiada. Te lo digo por última vez, ándate. Recién ahora en mucho tiempo volví a dormir bien. ¿Me estas escuchando? Tengo cambios repentinos de humor. Ahora no, no lo arruines. Así estoy bien. Llego a casa cuando quiero. Disfruto de mis letras. Salgo con amigas y soy la dueña de mis fin de semanas. Si, también leo todo el tiempo. No ves? no tengo tiempo para nada mas.

No, no me digas que no te importa lo que digo. Todavía no me conoces. No es mi momento. Basta, por favor… Mimos, no! No quiero que me toques la cara. No me trates de abrazar. ¿Un beso? ¿Estas loco? Salí, aléjate.. esta boca es mía, no quiero que sea de nadie mas. Che saca la mano! ¿En que idioma te parece que hablo? No me digas cosas lindas, si no sabes quien soy. ¿Acaso no lo entendes? No, no quiero caer. No necesito que me cuides. Gracias, lo hago bien sola. No me interesa lo loco que te vuelvo. No te encapriches conmigo, no ahora. Soy la clásica que confunde las medialunas de grasa con las de manteca y las tiene que llamar “gorditas o flaquitas”, soy la que siempre hace lo contrario a lo que dice el cartel de la puerta. Empuja cuando tiene que tirar, tira cuando tiene que empujar. Si, y también malcriada e histérica. ¿No ves? no soy buen partido. Déjame en paz.

Córtala, no te rías. Si importa. Escúchame, no seas sordo. No me voy a quedar. No soy la clase de mujer que necesita que le digan que vaya al medico cuando esta enferma, me las arreglo sola y llamo al que viene a domicilio. ¿No lo ves? No insistas mas. No me animo, hoy no puedo. No, no quiero bailar. Si, es un casamiento ¿y qué? No me agarres de la cintura, por favor, eso no. Tampoco ponderes mi vestido y hables de mi perfume. ¿No entendiste la parte en la que dije que hace mucho que no me hacen mimos? ¿Estas loco? No trates, mira si me acostumbro… No, no me hagas reír. No me pongas nerviosa. Es el frió el que me hace temblar, no sos vos. Basta, en serio… haces que me acuerde de lo otro y me duela un poco mas. Che no!, no me podes llevar a casa. Hay taxis, esperando en la puerta, que apoyan mi independencia. Entende, entende que no. No me digas que vas a seguir, no me digas que vas a insistir. No me la hagas mas difícil. Me costo salir de lo anterior. Una historia nueva todavía por favor no…

Sunday, April 06, 2008

Recortes de varios días

No siempre lo primero que pensamos o creemos es lo correcto. A veces hace falta releer entre líneas, replantear y volver a mirar para atrás para sacar las conclusiones finales de lo que vivimos e hicimos. Esta es mi manera de aprender para no volver a cometer errores pasados, ni a tropezarnos con la misma piedra varias veces.

I
Hay veces que vemos todo tan negro que nos ahogamos en el vaso de agua mas chiquito del mundo. Agrandamos sentimientos e imágenes de personas o cosas que con el tiempo nos damos cuenta que no eran tan inmensos. Obviando lo que nos rodea y cegados ante una realidad que es fácil de cambiar. Una vez me dijeron que no tome ninguna decisión a la noche porque de seguro a la mañana iba a cambiar de opinión. Cada vez que nos levantamos tenemos la oportunidad para cambiar lo que nos hace mal y empezar a perseguir lo que queremos.

II
¿Cuanto hace que no corres hasta la extenuación y tenes esa sensación de que lo que estas viviendo va a quedar grabado en vos para toda la vida? Momentos así coparon mi vida en el ultimo tiempo. Pude disfrutar y llenarme de imágenes que se que pase lo que pase no se van a borrar. Porque las viví. Porque me comprometí con el momento. Desde carcajadas sin sentido lógico hasta esos momentos en que dos personas se chocan, en lugares extraños, por alguna causalidad desconocida y coinciden las realidades para que algo cambie y nada quede igual.

III
No todas las personas están bien intencionadas. Aprendí que nunca es bueno discutir. Gastamos horas y horas de nuestro tiempo diariamente tratando de convencer al otro de nuestro punto de vista en los temas mas banales y en los mas importantes. La razón no hace falta defenderla con palabras, porque si es así.. en algún momento aparece sola, sin llamarla. Aprendí que cuando dejamos de prestarle atención a algo el valor del mismo empieza a cesar hasta el punto que deja de molestar.

IV
Me di cuenta que los amigos son tan indispensables que no se me ocurriría una vida mas triste que una vida sin ellos. Son los que te conocen el gesto, la sonrisa forzada, saben que queres decir antes de pronunciar palabra. Seas o no abierta con tus cosas ellos saben cuando estas bien o algo te dolió. El consejo adecuado. La mano en el momento justo en que la necesitas para cargar los pesos de tus problemas. Están ahí, esperando ser llamados para levantarte el animo o para hacer simplemente tu vida mas divertida y tu camino mas ameno.

V
Una mañana reafirmé que uno elige como estar. Lo importante del compromiso que uno asume con uno mismo. Lo fundamental de dejar libre al pasado y mirar siempre para adelante esperando ser sorprendidos por las cosas que llegan cuando uno piensa que todo esta mal. Respeto la palabra "compromiso" porque significa apostar. Pedir otra carta. Duplicar la apuesta aun no estando segura del resultado. Admiro la gente que se levanta y ruego ser siempre parte de ella.

VI
Disfruté y descubrí que llegar a un lugar o vivir una situación que te haga emocionar hasta las lágrimas es uno de los placeres mas gratos que una persona puede experimentar en su vida. Mi lugar preferido no lo encontré en las grandes ciudades como París y su arquitectura que me volvió loca. Ni en Madrid con sus espacios verdes o sus monumentos impresionantes e incluso su jamón serrano. Tampoco en Roma con sus fuentes e historia. Mi lugar preferido lo encontré en una montaña al sur de Italia. En el pueblo de pasada. Sin ruido. Sin lujos. Sin mucho que hacer pero tanto que admirar. Verde, luz y naturaleza por doquier. La tranquilidad de la taza de te en una terraza frente al mar. Charlas importantes e inolvidables frente a semejante paisaje. Ahí es donde decido volver. A donde uno puede reflexionar mas y las ideas te empiezan a colmar.

VII
Afirmé mi teoría de que la edad no se contabiliza con números. Se contabiliza por experiencia. No son los años los que te vuelven mas cínico o mañoso. Es el apego a lo vivido y pasado. La necedad para aprender de los errores. La inseguridad que trajo una tristeza y la falta de confianza. Mirar el lado vació antes que el lleno. Elegir la melancolía conocida antes que encontrar una alegría en lo de desconocido.

VIII
Observé que existen personas que preferimos dar y somos ariscas a recibir por miedo al apego de lo que puede resultar lindo para uno y a su falta el día de mañana. Nos da miedo la perdida. Extrañar. Pero al mismo tiempo observe que en un instante ese habito, costumbre o miedo puede desaparecer y no volver mas. Cuando empezamos a disfrutar el momento en que nos cuidan. En el que los seres que te rodean te demuestran cariño y te recuerdan que no siempre las personas se tienen que ir y que existen quienes están ahí con vos pase lo que pase. Hagas lo que hagas. Sin encontrarle un pero a la situación. Aceptando tus errores y acompañándote en las caídas. Como si un buen gesto borre lo malo que nos hicieron y volves a tener ganas de escribir sobre esto, lo bueno que nos pasa. Volviéndome a reír sola y a cantar a la mañana.

IX
Cuando dos personas están hablando el mismo idioma te olvidas del escenario. Del país. Del pasado. De los Km. que te separan de tus cosas y solo podes pensar en las sensaciones que en ese momento estas experimentando.

X
Cuando esperamos algo determinado, obviamos lo bueno que puede llegar y no estamos esperando. Siempre que se cierra una puerta se abre una ventana y a mi esta vez me sorprendió porque no me lo esperaba. Cuando todo parece que esta mal y abrimos los ojos vemos algo bueno en el fondo de todo. La razón de las cosas para darles el valor que se merecen. El camino a seguir y las personas con quien compartir.

Monday, January 21, 2008

Aceptando.

Las personas testarudas generalmente tenemos un problema. Nos tienen que decir las cosas mil veces. Pensar mas, para acordarnos de conceptos o razones que tratamos de obviar. Nos cansamos mas, porque desandamos y andamos por el mismo camino una y mil veces para llegar a lo que queremos y si por alguna razón, ajena a nosotros, no llegamos... buscamos el camino alternativo para dar al mismo lugar. En mi caso particular, hasta que no me den una buena razón para claudicar o pensar que no estoy en lo cierto suelo seguir, seguir y seguir hasta cansarme. Para muchos este rasgo en la personalidad de ciertas personas esta bueno. Alguna vez me lo han ponderado. Siempre preferí ser perseverante antes que no intentar. Pero hay otras veces que esta cualidad pasa a ser un defecto. Un defecto que solo nos choca a nosotros mismos con las consecuencias. Muchas veces nosotros, los testarudos, conseguimos lo que queremos. Si me remonto a situaciones del pasado, me doy cuenta de que logre muchas cosas a favor con este rasgo. Pero hay varias veces que este rasgo solo extiende lo inevitable y el golpe final es mas fuerte que si hubiésemos abierto los ojos anteriormente.
Tengo la suerte de no haber sentido jamás la necesidad de pedirle a alguien que se vaya de mi vida. Puedo modificar su rol en mi camino, su papel, o su importancia pero nunca eliminarla. Gracias a Dios, siempre que una persona llego a pasar la barrera, que nos autoprotege, para intercambiar cariño y/o afecto nunca se tuvo que ir. Me gusta conservar. Guardo todo. Desde los dibujitos que hacia de chica hasta las cartas o fotos que marcaron ciertas etapas de mi vida. Y lo mismo me pasa con las personas. Nunca las quiero erradicar. Me cuesta entender cuando escucho a la gente hablar de ciertas personas como desconocidas, cuando uno estuvo tiempo atrás frente a un lazo importante entre ellos. ¿En que momento se deja de querer a alguien? ¿Se puede o será que realmente ese lazo nunca existió? Entiendo que el amor se puede transformar y la importancia puede disminuir, pero siento que hay un camino muy amplio en el medio para que ese afecto que alguna vez se sintió pase a ser algo insignificante. No me imagino dejando de querer alguna vez a alguien que sentí tan importante como para regalarle un "te quiero". Es imposible. Sea un amigo, un familiar o alguien con el que tuviste algún tipo de relación. Te podes pelear, podes dejar de frecuentarla, podes dejar de prescindirla pero nunca dejar de querer. Con esto no quiero decir que quiero a todo el mundo. No suelo repartir esas dos palabras por lugar que transito o persona que frecuento. Pero una vez que uno lo hace creo que lo hace por tiempo indefinido. No creo que exista una fecha de vencimiento para un sentimiento.
Sin duda, los miedos mas fuertes que las personas tenemos están directamente relacionados a nuestros seres queridos. Por ejemplo, ocasionalmente suelo ser un poco distraída con mi propia seguridad y el miedo a que me suceda algo a mi es casi nulo a comparación con el miedo y la parálisis que me causa pensar en esa posibilidad para un ser querido. Cuando uno quiere, se expone. Quedamos expuestos a nuestros sentimientos, inseguridades y miedos. En cierto modo perdemos el control de las cosas. Mi familia y amigos saben que dentro de mis posibilidades voy a estar siempre, independientemente de la frecuencia con las que nos tratemos. A cualquier hora, en cualquier lugar, saben o espero que sepan que siempre me voy a interesar por ellos y sus cosas. Y la razón no es otra que la mas simple: TIENE QUE SER ASÍ. Es lógica y es realidad.
Cuando alguien te dice, con un mensaje, una mirada, o con hechos que te vayas de su vida inevitablemente nos invade una sensación de nostalgia que molesta mucho. Ni hablar si a quien se lo dicen es alguien como yo que siempre hago todo de mi para sumar en lugar de restar. Conservar mis amigos y mis afectos. Jamás me había imagino que existía la posibilidad de irte de alguien a quien uno estima. Y me dolió. Pero después de un par de días de lagrimear un poco y de enojarme mas, entendes que simplemente lo mejor que uno puede hacer es aceptar y respetar las cosas y deseo del otro, independientemente de si lo entendemos o no. Y si no entras en la vida de la persona que tenes en frente es porque esa persona no tenia que estar tampoco en tu vida. Y en ese punto te das cuenta de que no hay testaruda que valga, ni perseverancia que funcione, solamente queda irte y seguir con la teoría de sumar en vez de restar, encontrando gente que piense como uno, para que en un futuro no se vuelva a escuchar un pedido de retiro que nos vuelva a lastimar.

Monday, January 07, 2008

Bienvenido

Casi me convencen. Estaba a punto de pensar que tenían razón. Conceptos como " a veces esta bueno estar mal", "nunca uno esta bien del todo", "no elegimos como nos sentimos" y bla bla bla... empezaban a rondar por mi cabeza, inundando mis pensamientos. Pero, gracias a Dios, puedo decir que no lo lograron. Si, sin duda no me convencieron. Faltaba poco para escucharme decir "tenían razón" pero parece que mi terquedad, por primera vez en la vida, me jugo una buena pasada. No podía tolerar terminar el año de manera negativa, con ideas que nada tienen que ver con mis valores y con lo que yo creía hasta ahora. Opté por tranquilizarme, por parar un poco, hacer modificaciones en mis itinerarios y cambiar por un rato mis costumbres. Cambie un pasaje, y compré otro hacia un destino que hasta ahora no conocía. Esta bueno cambiar de aire de vez en cuando, abandonar hábitos para ver lo desconocido, para saber, por nosotros mismos, si nos estamos perdiendo de algo o si lo anterior bien vale la pena. Vaya sorpresa que nos puede tocar cuando menos lo imaginamos.
Tengo que reconocer que no fue un año fácil. Hasta ahora venia esquivando los problemas, o los problemas me iban esquivando a mi... no sé... pero de verdad no estaba acostumbrada a transitar por periodos en los que uno no sabe que siente o que le pasa. Jamás había dudado de mi estado de animo, sabia reconocer fácilmente lo que me gustaba y lo que no me gustaba, podía afirmar cuando estaba bien o mal, y no había tenido necesidad del consejo de nadie. Pero este año fue diferente. No puedo decir que fue malo porque, sinceramente, estaría mintiendo. Prefiero catalogarlo como especial. Cargado de emociones fuertes, inesperadas y poco precisas. Con personas transitorias, fáciles de reconocer, que se quedaron con el 2007 y con un papel determinado. Con un balance distinto, largo, detallado y con una enseñanza que sin dudas marca algo.
Había llegado diciembre y con este último mes, un sin fin de preguntas que me estaban convirtiendo en la clase de persona que detesto: insegura. Pero no hablo de inseguridades propias, hablo de la inseguridad que me trasmitía lo ajeno. En mi casa, en mi trabajo, en mi vida personal, en mis amistades y en lo cotidiano me había empezado a relacionar con personas que disfrutaban de la miseria. Los pesimistas. Los que hablan de si mismos todo el tiempo, "yo, yo y yo" y traen al presente los problemas que tuvieron desde los 2 años de edad. Las victimas. El tipo de persona que le gusta que le acaricien el lomo buscando consuelo y complicidad en sus penurias. Empezaba a ver la realidad con un gris que no me gustaba nada.
Pero cuando uno menos se lo imagina, cuando estamos a punto de conformarnos con lo que no queremos o no es lo que esperamos aparece la OPORTUNIDAD. La oportunidad para cambiar lo que no queremos y elegir como queremos estar. Mi terquedad hizo que le de una nueva oportunidad a mi año especial, remover todo lo que me paso, rebuscar en los últimos momentos para RESCATAR LO POSITIVO, para ver que no todo es TAN GRAVE. Que a veces tendemos a dramatizar las cosas y a creernos nosotros mismos nuestros propios dramas. Me convencí de saber lo que quería, cuando simplemente NO SABIA QUE ES LO QUE QUERÍA y eso no lo podía aceptar. Fue entonces que decidí no darle importancia a lo que por fin creo que no merece mi atención y dedicación. Cambiar, aprender de los errores y mejorar. Aceptar "me paso esto, es así, no se puede modificar" y ver con esta aceptación que puedo hacer para que no me moleste mas. Y, para mi propio asombro, poco a poco la realidad se fue transformando. Tal vez influiste, o tal vez no. Abrirnos otra vez a la aventura de conocer nueva gente siempre trae aparejado sensaciones raras, y esas sensaciones están buenas, aunque sea hace poco tiempo las rescatas y las incluís en el balance aunque hayan aparecido casi al final. Pero cuando por fin dejas de buscar algo determinado, cuando por fin entendes que las cosas buenas llegan solas y tan fácil que hasta uno mismo se sorprende de lo feliz que te pone porque uno vuelve a reír a carcajadas como me gusta reírme a mi. Lo malo que pasamos con terceros o situaciones se va corriendo a un segundo plano, empezas a dejar de lado la bronca, rencor o sentimiento negativo para empezar a ver todo con la mirada de "y bueno... paso por algo, y ese algo es esto, y ese esto ME ENCANTA, porque si no hubiese pasado aquello no tendría esto". Y es ahí cuando el año nuevo nos viene bárbaro, para elegir que llevamos con nosotros a otro capitulo de nuestra vida y cerrar lo anterior, erradicarlo con lo que no nos sirve y hacerlo bien... con un cariño, un mensaje o unas palabras que nos dejen en paz a nosotros mismos.
Y yo elegí estar bien, no solo por mi si no también por respeto a todo lo bueno que forma parte de mi vida. Y entonces el color gris se fue transformando en un color mas divertido y esta bueno saber que la vida te sorprende y de repente aparece de la nada gente que ahora también te acompaña, concordando con lo que queres para vos y crees importante, haciendo que te rías cuando te acordas de cosas caminando sola por la calle porque simplemente piensa que reírse es la mejor manera de vivir. Y a esas personas son sin dudas a las que le digo BIENVENIDOS A MI 2008!

Sunday, December 09, 2007

Mi plan final

Estábamos en el medio de un partido de polo que poco me interesaba. Aplaudía cuando el grupo de gente que estaba conmigo lo hacía. Solo tenia en claro que tenia que apoyar a Ellerstina pero, sinceramente, si ganaba La Dolfina me daba igual. Me llamaba mas la atención las bandejas de comida, que llevaban los mozos que te trataban como una reina, que el partido en si. Dios! que rico que estaba todo. Otra cosa que me distraía era la vestimenta de la gente, algunos vestidos como si se tratara del casamiento de una hija. Hay personas que confunden el concepto de elegancia con extravagancia. En fin, era un buen programa. Me encontré con amigos y gente que hace mucho no frecuentaba, comí rico, y aprendí un poco más de un deporte que no me apasiona tanto pero que, al menos, es atractivo para ver.
No sé si fue en el chukker 6 o 7, da igual, que mi amiga empezó a relatarme, como buena mujer decepcionada, todo lo relacionado a su última relación fallida. Estaba con una expresión tan triste, que no me importaba darle mi oído por un rato. Ni bien terminó la primer oración, con respecto a su desamor, yo ya había elaborado mi sentencia sobre algo que, a mi entender, era obvio. Pero como no sirvo para decir las cosas sin anestesia y tal vez herir a quien no quiero, esperé a que termine el cuento para así ir elaborando, mentalmente, una manera de exponer mi juicio con algún tipo de adorno para un oído lastimado. Al ver que con cada cosa que escuchaba empeoraba mi sentencia, decidí callarla alegando que no se preocupara y disfrutara de un día como hoy en un lugar lindo, comiendo rico, y en compañía de amigos. Esa persona no se merecía importancia ni identidad en su vida. Pero, para mi sorpresa, mi comentario desembocó en otro comentario que me dejó pensando más de la cuenta; "Me mata que vos siempre te pones feliz de nada".
En el último tiempo me dijeron algo así 3 veces, y también en ese entonces me dejaron pensando. Cuando me lo dicen, ¿Lo consideran algo bueno o algo malo? y lo que es peor, ¿Yo considero que es realmente así? Ya en mi casa, después de haber visto el famoso gol de oro, la entrega de premios, saludado a quien me interesaba y comido de cuanta bandeja se me cruzaba me puse a reflexionar sobre esa afirmación.
Tengo que decir que no me considero ser una persona que le gusta estancarse en un sentimiento. Lloro poco y, cuando lo hago, espero que sea por algo que bien valga la pena. Me gusta transitar por la tristeza y no erradicarla de mi vida, pero anheló y hago todo lo posible, para que sea algo rápido y fugaz. Me alejo de las personas que no saben reír y son inseguras. Es más, si me pongo a pensar la mayoría de las personas que conozco y se quedaron al lado mío son aquellas que me hicieron reír. Las que saben apreciar y disfrutar de los momentos simples que nos da la vida todos los días, que luchan y pelean por lo que quieren para si mismos. Odio el lamento de lo que pudo haber sido y los arrepentimientos del pasado. No me conmuevo frente al "quiero y no puedo", porque considero que uno puede hacer lo que quiere y elige siempre.
Si, sin dudas, soy una persona que elige y quiere ser feliz. Cuento con la inteligencia suficiente para frenar y eliminar lo que no me gusta y no me hace bien. Trato de perdonar, aunque a veces se me hace difícil o me duela, porque también busco el perdón de los demás frente a mis errores. Me doy el lujo de soñar a lo grande y proyectar un futuro cargado de cosas buenas. Pienso en éxitos personales y mis ambiciones profesionales. Me lo permito, es mi cabeza y yo soy dueña de mis pensamientos. No hay día que no agradezca lo que tengo. Obviamente hay veces en que querría algo mas o cosas que todavía no alcancé, pero esos deseos no me nublan el panorama o tapan lo que hoy poseo. Disfruto lo que tengo, y espero con ansias lo que yo se que puedo lograr y pienso que merezco.
¿Por qué no voy a ser feliz? Si me regalaron una familia divina, que cuido y valoro un montón. Logré armar un grupo de gente que esta tan adentro mío, que se que los voy a llevar a lo largo de mi vida siempre. Me siento querida. Me alegra ver los éxitos ajenos y disfruto cuando mis seres queridos tienen lo que se merecen. Tengo la oportunidad de estudiar lo que quiero y trabajo divirtiéndome. Y no, no entiendo a quien elige la lágrima en lugar de la sonrisa. No comprendo a quien se estanca en un historia, en un fracaso o en algo banal. No tolero que las personas acepten y no traten de cambiar lo que les hace mal.
Digo todo esto, sabiendo que me caí mil veces y teniendo en claro que me voy a caer mil mas. No espero la vida color de rosa, y encontrar la perfección. Quizás porque entiendo que esas imperfecciones son las que nos hacen diferentes y hacen atractivos nuestros días. Me gusta pensar que voy a tener un montón de NO en el camino, y que yo voy a tener que dar todo de mi para convertirlos en un SI.
Perdí seres queridos, me confundí en mis juicios a terceros, hice cosas de las cuales no estoy orgullosa, me decepcionaron, me choqué con piedras de gran tamaño, no fui siempre una amiga excelente y tampoco voy a serlo. Seguro que, mas de una vez, actitudes mías lastimaron a otros. Pequé de ingenua y me lastimé, para después darme cuenta con un simple click y con un comentario hiriente que no valía la pena. Aposté doble, pedí otra vuelta y no siempre me fue bien. Pero aun así, elijo volver a confiar y a no cerrarme a nuevas experiencias, trato de levantarme bien. De ver el lado positivo a las cosas, de no quedarme ni acumular broncas, de aprovechar las oportunidades y nunca censuro las posibilidades de desear.
Algunos días se me hacen mas fáciles que otros, algunas situaciones las supero mas rápido que otras, me cuesta creer en las malas intenciones de la gente y tal vez recibo un golpesito extra por ello, pero nunca dejo de tratar y de querer alcanzar lo que quiero para mi. Reflexiono cada paso que doy, y cada capitulo de mi vida. Y no lo hago por deporte, sino porque se que de esos pasos salen las enseñanzas y las mejores experiencias. No hay fin de año que antes de levantar la copa no haga mi lista mental de las cosas que quiero lograr el siguiente año y las cosas que se que se que están mal en mi y tengo que cambiar.
Quizás ante la mirada ajena, yo soy feliz de la nada y con muy poco, pero para mi ese nada o "muy poco" es MUCHO. Ese nada… es el rejunte de mis afectos, de mis experiencias, de mi historia, de mis miedos, de mis ganas, de mi vida y de lo que esta por venir. Y tal vez soy naif, quizás soy mas soñadora de lo que esta permitido y en 10 años mi visión de la vida y lo que debería ser cambia radicalmente y encuentro en el lamento una salida fácil para no tratar de mejorar, pero hoy no me lo permito… HOY TENGO MEJORES PLANES.

Friday, November 30, 2007

Mas allá de todo.

Existen lazos entre personas que son inquebrantables. Esa clase de amores que no tienen ecuación que descifrar porque simplemente "son...". Por mas que haya problemas, diferencias, situaciones difíciles que atravesar, terremotos u océanos de distancia nunca cambian. No hablamos de una parte de tu vida, hablamos de una parte de nosotros mismos. Y ese es el lazo que siento y me une con mis hermanos. Tengo dos. Soy la mas chica. Como dice mi mama "el último regalo". La que tuvo la oportunidad de crecer con dos ejemplos más. La cuidada, la que rodeaban para protegerla de las cosas malas que siempre uno tiene alrededor. Sin lugar a dudas, mis hermanos influyeron en lo que hoy soy.
Mi hermano más grande me lleva 10 años, y es unos de los hombres de mi vida. Una verdadera persona y un gran amigo. Sincero, callado, y siempre sonriente va caminando ayudando y dando una mano a quien lo necesita. De chica tengo infinitos recuerdos de las bromas y juegos que hacía conmigo, fui como su play móvil de carne y hueso. Me hacía la vida imposible, pero siempre terminaba sacándome una sonrisa. Hoy, de grande, me escucha. Es un buen oído, aunque a veces tengo la sensación de que le agarra ese "no sé que" al darse cuenta de que no soy mas la chiquita que iba al colegio con la pollerita y la mochila. Se preocupa por mi y lo que siento... pero lo mas importante es que me lo hace notar. Esta ahí. No solo para mi, si no para todos sus afectos. Hoy lo veo casado, llevando adelante una casa, haciendo feliz a la mujer que eligió y me agarra una sensación de orgullo muy placentera. Me inspira admiración. La vida siempre parece que le sonríe, será porque él siempre le sonríe a la vida. Positivo como él, pocas personas hay. Y no creo que haya sido fácil, si me pongo a pensar que siendo a penas un chico se quedo como único hombre de familia con tres mujeres. Es puro relax, tanto que aunque tenga su casa en obra o patas para arriba igual te invita a comer o a tomar unos mates. No tiene drama ni intereses encontrados.
Mi hermana, por otro lado, con los casi 7 años de diferencia entre su edad y la mía es una mujer que adoro. Diferimos en la mayoría de las cosas. A veces siento que somos el agua y el aceite. Ella tan pasional, y yo muchas veces tan racional. Elige vivir el día a día. Gasolera como ella sola puede ser, pero una amiga como pocos saben ser. Un pajarito a la hora de sensibilizarnos y una leona a la hora de enojarse. Si, sin dudas, mi hermana salio polvorita. Vino a este mundo en un embase chiquito pero creo que llegó para hacer cosas grandes. Puro impulso, hace y deshace historias, modificando su camino a medida que lo transita. Ella va resolviendo las cosas cuando se le presentan, cero estructura, bien al revés mío. Un día se levantó siendo el mejor promedio de economía en la facultad, y al otro siendo actriz. Un año fue Laura Ingalls viviendo en el campo, y despues a viajar por Europa con una valija y un sueño que alcanzar. ¿Cómo no quererla? Si cuando empieza algo lo hace con una ilusión y una sonrisa que son pura adoración. Sin caer en la comodidad, siempre busca la felicidad. Ella cocina, yo pido delivery. Ella quiere salado, yo siempre voy a lo dulce. Ella ensucia, yo limpio. A la hora de vestirse, ella crea e inventa mientras yo voy a lo clásico y armado. Pone una tela sobre este sillón, un florero acá y un portarretrato allá y te decora cualquier ambiente. Yo soy una negada para eso, voy directo al blanco o al negro y la admiro por su talento. Me mira y/o me escucha y sabe lo que me pasa, lo que no me pasa, lo que quisiera que me pase. Ella es bien distinta a mi, pero la gente saca en seguida que somos hermanas. Tenemos los mismos gestos y herede todos sus tics con el pelo. Somos diferentes, pero unidas para siempre. Ella sabe que estoy.
No tengo palabras para describir lo que siento hacia ellos. El verdadero reflejo de un amor sin condiciones. No se exige nada a cambio, solo abrazos y palabras que reconfortan. Estoy feliz de poder contar con ellos. Me hacen sentir que nunca voy a estar sola. No importa lo que pase, ni en cuantas cosas diferimos, no importan sus errores ni tampoco importan los míos. Son relaciones en las que uno no juzga, no apunta con el dedo los errores, simplemente se aceptan. Es la clase de amor y de relación que te hace creer en lo linda que es la vida y en lo afortunados que somos si cuidamos la familia.

Tuesday, November 20, 2007

Puntos medios

Hace un tiempo atrás una persona, que yo considero muy sabia e importante, me dijo que la pregunta fundamental que debemos hacernos todos los días para encontrar la clave de la vida se hace en el momento en que abrimos los ojos. Aunque sea una hora tediosa e incluso sea el momento en que lo único que pensamos es en los últimos 5 minutos que tenemos para revolcarnos en las sábanas antes de empezar una jornada laboral, uno siempre tiene que hacerse la pregunta que decide, aunque sea por el día, que clase de persona quiero ser: ¿Cómo voy a elegir mirar el vaso de mi vida hoy, medio lleno o medio vacío?

Quizás para mucho estamos hablando del cliché mas ordinario y banal del que se puede escribir, pero aseguro que eso no le resta importancia. Marca una tendencia, decide que imágen le voy a dar al resto, elige la manera en la que me voy a sentir hoy… una persona triste o una persona contenta.

Todos tenemos problemas, mañas, cosas que pulir y cosas que mejorar. Desconfío de la gente que siempre dice que esta bien y que lo único que hace es mostrar una sonrisa radiante, mientras jura que su vida es perfecta y después llega a su casa, apoya la cabeza en la almohada y se deja llevar por la melancolía y el tedio de mentirse a si mismo. Pero también existe la contracara de esta especie. Las personas que viven ligadas a los problemas. Esas que nunca jamás pueden decir y admitir un estado de felicidad. Viven ligando su existencia a los peros. Para estas personas nunca existe la satisfacción de una totalidad. Creo que hasta invocan sus propias desgracias. Cuando están a punto de dar un paso importante, ya de antemano piensan que les va a salir mal. Cuando las cosas se complican tiran la toalla a un lado, alegando que era obvio que iba a pasar. Miran de afuera para afuera, nunca para adentro. Observan y anhelan los éxitos ajenos, olvidándose de la lucha por los propios. Desearían ser diferentes y poder cambiar, pero esa diferencia implica valentía, y esto se vuelve muy complicado para ellos ya que implica esfuerzo. Si del primer grupo dije que desconfió, del segundo simplemente huyo.

No se bien en donde escuche o leí la expresión que dice que las personas son sus propias elecciones. Sin querer meterme en el terreno del destino y los caminos marcados, puedo decir que de entrada ya existe una tendencia en nuestra vida. Nacemos con facilidades, que luego queda en nosotros trabajarlas y pulirlas pero que ellas, a su modo, van trazando un línea que tendemos a seguir. A su vez también tenemos la posibilidad de aprender. Con esto quiero decir que si no nacemos con la naturalidad o el don para ciertas cosas, esto no significa que no las podamos adquirir mediante el esfuerzo.

Vivimos rodeados de posibilidades y oportunidades para cambiar lo que no nos gusta y adquirir lo que queremos. Todos los días tenemos ese minuto en que podemos terminar con eso que tan angustiados nos mantiene o seguir haciendo caso omiso a los sentimientos que tenemos por delante. Elegir no despegarnos del pasado, trayendo con nosotros el dolor y el rencor que nos quedo de alguna frustración y arrastrarlo con nosotros a nuestro futuro u optar por vivir el presente y los riesgos que esta elección implica en la vida de todos nosotros. Transformando lo malo en algo bueno, rescatando las cosas que podemos cambiar. Somos dueños de nuestras decisiones pero también de nuestros sentimientos.

Hay quienes dicen que una persona se mide por como se levanta, no por como cae. No sé si quienes lo dicen se pueden llamar a si mismos sabios, pero yo difiero totalmente de esta expresión. Una persona debería medirse por cuantas veces se cae. Porque para caernos hay que jugarnos primero, hay que juntar valor y apostar. Forma parte de nuestra estrategia de juego, forma parte de la partida de la vida. Pedir otra carta, duplicar nuestras apuestas, arriesgar todo a un color. Nada de puntos medios. ¿Ya dije que odio los matices? Caerse significa comprar. Yo compro algo que puede salir mal o bien, como todas las cosas que nos pasan y vivimos. Pagó otra ronda, otra pregunta, otra respuesta y otra cuenta pendiente. Si, no hay dudas… las personas se miden por cuantas veces se caen, porque eso marca la tendencia de cuanto uno experimentó en su vida, marca los recuerdos, marca la experiencia y ayuda, al final del camino, a encontrar los éxitos que uno espera para si mismo.

Monday, November 05, 2007

El viento no se lleva las palabras.

Son pocas las cosas que me enojan. Generalmente trato de no hacerlo. Voy aprendiendo a ser tolerable. Trato. A veces se me complica, pero nunca dejo de intentar. Una vez me dijeron o escuché (no sé muy bien) que había cosas que no tenían explicación. No sé si soy cabeza dura, pero creo que eso es una equivocación. A mi entender, todo tiene un porque y una razón. Lo que sucede es que son pocas las personas que se detienen a pensar, a replantear y a sacar conclusiones. Cerramos, abrimos y cerramos en un tiempo vertiginoso. Vivimos jugando al "acá no paso nada" y las personas que paran para espiar, sacar las moralejas y aprovechar las experiencias se convierten en la gran minoría. Y seguimos así, como si nada, repitiendo errores y culpando a lo "inexplicable".

En nuestra vida necesitamos filtros. Nuestras preguntas, nuestros actos y comportamiento, son un continuo examen a las personas que nos rodean. Elegimos a quien obviar, y a quien conocer. Esto esta directamente relacionado a lo que queremos para nosotros. A veces somos tan injustos que el juicio y/o sentencia que hacemos sobre una persona dura lo que tardamos en parar un taxi. Sin embargo no pienso que esto este del todo mal, ya que no podemos tomarnos el tiempo de conocer a todo el mundo. El problema viene cuando nos equivocamos en nuestros juicios. Cuando le damos lugar a lo banal, aunque también crea que las equivocaciones traen las mejores lecciones. Pero... ¿A qué viene todo esto?

"Las apariencias engañan". Frase conocida, pero también muy real. ¿Cuantas veces compramos eso que en las publicidades o con el envoltorio se veía tan espectacular y, cuando llegamos a casa, no era más que una simple pavada? ¿Quien no conoció una persona que creyó especial, regia, divina y que un día se dio cuenta que era mas común que corriente? Todos, absolutamente todos pasaron alguna vez una situación así. Todos tenemos mascaras (chiquitas) que cuidan y preservan lo que no quiero mostrar socialmente. Tenemos secretos, cosas y algo que se llama privacidad que cuidamos con uñas y dientes para que no sea expuesta. Y no esta mal ya que, como dije antes, nosotros elegimos a quien hacer parte de eso que queremos que el mundo no vea. Problemas tiene la gente que quiere forzar esa entrada a la privacidad del otro, hurgar por anécdotas o pasados que no le pertenecen. Para mi existen tres maneras de abrirse a una persona, la primera es gracias a el tiempo, la segunda es gracias a la percepción (sentir la buena madera de otro) y la tercera es por equivocación.

Una mascara esta bien, un disfraz: NO. Disfrazarse es mostrar algo que no es. Mostrar lo que no es, es mentir. La mentira es algo que me enoja. El engaño es algo que me decepciona. Decir algo que no es cierto con fines egoístas, actuar un papel como si estuviésemos en un teatro, obviar la sinceridad para conseguir algo determinado, pretender, ocultar, emboscar y la mentira (no piadosa) me descoloca. No la entiendo, me hace sentir ingenua. Creo que las personas mienten para conseguir tapar inseguridades. Una persona segura de si misma y de sus actos no necesita mentir ni actuar un rol determinado. La mentira no sólo goza de un prestigio negro, sino que desprestigia al que la ejerce, y lamentablemente en estos casos no existe ningún tipo de excepción.

Estoy escribiendo sobre el disimulo para propio beneficio, el engaño deliberado. La mentira que viene de la mano del egoísmo. De las mascaras que se convierten en disfraces. Aunque crea que las mentiras muchas veces dicen más de lo que uno se imagina, ya que estas te dicen lo que las personas quieren ser y no pueden. El que las dice intenta que sus palabras transmitan una determinada impresión de sí mismo, la creación de esa impresión es su objetivo y lo que le da sentido. Su intención es dar al oyente una falsa impresión de lo que pasa por la mente del hablante. Y esto, para mi, es lo mas bajo que alguien o vos pueden caer.

Adicional a todo, una mentira conduce a otra y después, cuando esta secuencia de información se nos escapa de la mano, el conocimiento de la verdad por parte de los involucrados resulta en una situación peor que si hubiéramos dicho la verdad desde el principio. Y usualmente siempre nos arrepentimos después. Uno trata de ocultar la verdad, trata de mentir, y hasta es capaz de creerse las propias mentiras que dice, pero siempre siempre alguien habla.

Mi tolerancia hacia las personas que ejercen este patrón es normalmente muy chiquita, y a menudo sólo necesito encontrar una mentira para que esa persona ya no sea de mi confianza. Esto por supuesto es moderado por la importancia del hecho. ¿No es mucho mas fácil ser sincera? Considero que tengo un mecanismo de autocensura que me hace callar antes de dañar, pero nunca engañar. No puedo mentir para complacer a la gente, prefiero el silencio. No me sale, y menos con la gente a la que estimo.

Igual debo reconocer, y supongo que les pasara a muchos, que la mentira en si no es lo que mas indigna. Lo que trae aparejado es lo que verdaderamente irrita. Decepción. Me enojo con este sentimiento, porque para que yo me decepcione tuve que haber puesto expectativas en algo y haber confiado primero. Y como nosotros mismos elegimos en quien confiar, no puedo negar que la equivocación inicial fue mía. Es acá donde me vuelvo vanidosa, el momento en que me enojo, y también el momento en que me doy cuenta de que con nuestros filtros y sentencias muchas veces nos equivocamos.

Friday, October 26, 2007

Puertas

La sacaron prácticamente de la cama. Lo que iba a ser una noche tranquila, con un dvd de por medio y un kilo de helado de Freddo, termino siendo un encuentro totalmente inesperado. Estaba cansada... el trabajo, la facultad y la terrible idea de su mejor amiga de anotarla en los 10 kilómetros que se corren próximamente en su ciudad la tenían agotada. Reconocía que era una de las típicas noches primaverales de entre semana que son ideales para salir y disfrutar con amigos, aunque ese plan inicialmente no estaba en su mente.
Después de muchas insistencias, visitas sorpresas y la perseverancia de sus amigas se decidió por salir. Lo primero que hizo luego de la decisión de levantarse de la cama fue darse una ducha caliente, arreglarse el pelo, y elegir que ponerse: una mini blanca, musculosa negra y un par de aros... a esta altura ya estaba lista para empezar. Sacó fuerzas de donde no las tenia, y se dispuso a divertirse en una salida con amigas que, después de todo, últimamente las frecuentaba muy poco.
Salieron a comer, el programa ya estaba organizado, y nadie se había dado cuenta al elegir el lugar que ella odiaba con todas sus fuerzas la comida oriental. Pero bueno... gracias a Dios, en la mayoría de los lugares existe el tan famoso plan B: empanadas (aunque en este caso sean chinas)
Después de una comida variada en gustos y un par de rondas de cerveza acompañadas de charlas interminables poniéndose al día acerca de sus vidas, amores, desamores y proyectos nuevos, optaron por continuar la noche. Ya en ese momento estaba agradecida de haber tomado la iniciativa de aprovechar la noche tan linda que acompañaba a Buenos Aires. Sobraban risas y anécdotas vividas en tanto tiempo de amistad.
Llegaron a bailar pasadas las dos de la madrugada. Para su sorpresa el boliche estaba lleno. No podía evitar pensar en como le gusta salir a la gente ya sea un miércoles o un jueves. La más divertida del grupo invito la primera ronda de tragos. La música invitaba a bailar. Comenzaron a dejarse llevar por la noche y en el centro del lugar bailaron y bailaron sin parar. Los conocidos que se encontraban, venían de a poco a saludar. Es gracioso ver la reacción de los hombres frente a un grupo de mujeres solas bailando... Son como hormiguitas que te van rodeando y que tienen un discurso fijo sin variables, como si se lo hubiesen enseñado en el colegio y que tengan la edad que tengan siempre lo repiten una y otra vez cuando ven a una mujer. Esta vez ella hacia oídos sordos, no tenía en mente dejarse llevar por las mismas palabrerías baratas que últimamente estaba acostumbrada a escuchar.
Después de dos horas de un gran repertorio de música ochentosa, y un dolor de pies insoportable ya la idea de retirarse empezaba a rondar por su cabeza. Agarró sus cosas, silenciosa... sin decir nada, ya que odiaba que las personas que estaban con ella se sientan con la obligación de alcanzarla hasta su casa y comenzó la vuelta.
No esperaba encontrarlo ahí. Había pasado mucho tiempo desde la ultima vez que se habían cruzado, y ella ya creía que no lo volvería a a ver por mucho tiempo mas. Sin saber si la alegraba o la enojaba este encuentro, el cuerpo empezó a dar señales de que esta casualidad la incomodaba. Estaba parado contra la barra como es habitual, pata dura como él no hay. Si no la tocaban el temblor es fácil de disimular, pero lo colorada que se pone su cara frente a situaciones que la ponen nerviosa es imposible de obviar. Eligió el camino políticamente correcto, se disfrazo de cordialidad y con una mueca, que fingía una sonrisa, lo saludó.
Es raro como dos personas que se conocieron tanto, y compartieron tantas cosas juntas de un día para el otro pueden pasar a actuar como dos completos extraños. Desaparecen los códigos y la retórica se achica a frases sin significado alguno. Sin embargo había algo en sus ojos que le seguía pareciendo familiar. El lenguaje corporal y una mirada a veces dicen más que mil palabras, aunque a muchos le parezca un cliché.
Después de preguntarse si estaba todo en orden en sus vidas, después de preguntarse por sus respectivas familias, y de sonreírse para evitar los silencios incómodos... la agarro de la mano, paso siguiente a fundirse en un abrazo. Ella sabia que lo había extrañado mucho. El enamoramiento, el deseo o la pasión son fáciles de olvidar, pero una amistad no. Él era su amigo, y el hecho de no poder contar con él en sus logros o tristezas la había lastimado mucho. Aun así el tiempo es sabio, y pone a otras personas y enlaza nuestros caminos con el de otros y las cosas se empiezan a entender, y uno de repente encuentra la manera de seguir, superando estos desencuentros que existen en la vida de todos.
Al reincorporarse y al abrir los ojos, se volvió a encontrar con esa mirada tan alejada pero a su vez tan conocida. Ya no simulaba mas su sonrisa, ahora se había vuelto verdadera. Estaba feliz de poder mirarlo y comprender que lo peor ya había pasado. Él no le soltaba la mano, y ella ya sabía que era el momento de irse. Le replicó si la podía llevar hasta su casa. Sonriendo, ella le dijo que no... "La estaban esperando afuera", mintió. Con un beso en el cachete y un saludo con la mano, salio del lugar y continúo caminando hasta conseguir un taxi. A veces las personas no se dan cuenta de que existe una oportunidad en el día para cambiar o dejar atrás lo que nos hace o hizo mal, para mirar para adelante y solo espiar un poquito para atrás, para corroborar que estamos haciendo cosas para mejor y sonreír frente a lo que aprendimos. Ella esa noche lo analizó. Y aunque una mirada le diga que todo sigue como antes, para ella las cosas habían cambiado. Ella misma ya no era la de siempre y sus elecciones eran diferentes.

Tuesday, October 16, 2007

Puede ser primavera...

Sin lugar a dudas, entramos en la etapa del año que mas atractiva me resulta. Si uno presta atención, la cara de la gente se transforma por estos tiempos, las caras largas se van, y en su reemplazo aparecen las sonrisas. El clima, la alegría de que se acerca el verano, las veredas inundadas con los puestos de flores que rebalsan. Los días comienzan a hacerse más largos, salgo de la oficina con luz. Se renuevan las energías. Esta nueva estación siempre hace que yo me sienta mejor, estos días lindos te hacen caminar por la calle, distinta, con más ganas. La ropa de verano, es siempre menos pesada que la del invierno. Sacamos las polleras, los vestidos y la ropa blanca del fondo del placard. Uno esta más relajado y disfruta admirando los colores que trae la primavera. Cualquier feriado o excusa es buena para hacernos una escapadita afuera de la ciudad para disfrutar de un viaje con seres queridos o amigos.
Te aparecen las ganas de hacer nuevas cosas, de organizar programas al aire libre, de disfrutar del verde y uno, además, ya comienza a pensar en el fin de año y todo lo que implica dejar atrás un año mas, y las ilusiones que vendrán acompañadas de un nuevo comienzo.
Si, sin lugar a dudas, empieza la etapa de los replanteos. Miramos por atrás de nuestro hombro y vemos que dejamos atrás, que logramos distinto al año anterior, que aprendimos y que errores cometimos. Nos volvemos selectivos, vamos eligiendo que y a quienes llevarnos con nosotros al próximo año, que obviamos, y que ignoramos.
Empieza la etapa de las oportunidades para cerrar, junto con el año, las puertas que no queremos volver a abrir, para cambiar las cosas que nos hacen mal, para dejar atrás rencores o dolores sin importancia, y para SUMAR o MULTIPLICAR. Es inexplicable para mi, pero siempre estos días me encuentran distinta, hablo menos y canto mas, ordena mis prioridades, me hace ver las cosas mas claras, en fin... me llenan de alegría y no puedo dejar de pensar y agradecer lo que tengo y lo que vendrá!!!

Friday, October 12, 2007

"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol."

Martin Luther King (1929-1968).

Monday, October 08, 2007

Mi compromiso

Después de muchos cambios, después días y meses de reflexión, después de asombrarme de mi constancia, después de hacer cientos de cosas de las cuales me arrepiento sin querer hacerlo, después de noches enteras sin poder dormir, después de muchas bienvenidas y despedidas, después de olvidarme por momentos quien soy yo y que es lo que quiero para mi... Después de mucho tiempo volví a mi primer amor: Las letras.

La palabra compromiso es, tal vez, la palabra que mas miedo trae aparejada. Cuando la escuchamos generalmente la asociamos directamente a palabras como "ceder", "prometer" y "obligación". Obviamos su significado, y lo que realmente implica en la vida de las personas. Negamos que es una elección, y creemos que muchas veces se trata de un sacrificio. Comprometerse con las cosas que hago, con las cosas que quiero, con las cosas que vivo, y con las relaciones que necesito es una decisión que parte de la base de saber que tanto estoy dispuesto a dar para llegar a alcanzar mis objetivos, mis metas y mis planes.
Considero que si uno quiere vivir una vida chata y plana, alejada de los sobresaltos y las cosas mágicas que trae de la mano la incertidumbre y lo desconocido, es muy simple: No te comprometas. Esto implica que tampoco exijas ni esperes que la vida te de cosas y a su vez te sorprenda, no esperes poder disfrutarla ni vivirla en plenitud, porque para vivirla tenes que “estar ahí” y para estar ahí, tenes que comprometerte eligiendo hacerlo desde adentro.
En este último tiempo atravesé un AMOR-ODIO con la palabra compromiso. Conocí personas que le huyen y le temen diariamente, personas que no pueden comprender que las personas cambiamos constantemente y que uno tiene el derecho a abandonar un compromiso establecido, y también conocí a las personas que se comprometen con mas cosas de las que pueden enfrentar... aunque también entiendo que comprometerse no tiene nada que ver con cumplir aquello que uno dijo sino con la actitud de uno. Por eso la diferencia entre comprometerse y prometer; Cuando prometemos algo a largo plazo (“Esto es así y es así para siempre”), estamos obviando la realidad de que las personas cambian, y las circunstancias también. Ni vos vas a ser el mismo mañana, ni yo voy a ser la misma que ayer. Crecemos, añadimos experiencias que nos hacen madurar constantemente, tengamos 20, 30 o 40 años. Nuestra visión de las cosas se modifica a medida que los acontecimientos van ocurriendo en nuestro camino. Y lo que quiero hoy para mi vida, no se si es lo mismo que voy a querer mañana. No puedo prometer mi continuidad por siempre en un trabajo, ni que voy a querer a alguien toda mi vida, porque seria engañar a los implicados, pero sobre todo a uno mismo.
Pero lo que SI puedo hacer, es elaborar un compromiso sea personal o compartido, "ELIJO ESTO", independientemente de lo quiera mañana o sienta pasado: HOY, EN ESTE MOMENTO, ELIJO COMPROMETERME CON ESTA ACCION O CON VOS DESDE ADENTRO, poniendo todo de mi para que salgan bien las cosas, sin apegarme al resultado, viviendo el momento actual, sacándole provecho al presente. Lo difícil no es dejar de prometer cosas sino el hecho de no poder comprometerse desde adentro, en ese momento, con el otro o con lo otro.
Si uno cree que tiene que cumplir con lo que se comprometió aunque en realidad haya cambiado de idea, si uno cree que no puede decir “mira las cosas cambiaron, ya no quiero esto, hoy quiero esto otro". Si uno no puede aprender a salir de una cosa así entonces no se compromete nunca hasta que no esté absolutamente seguro de todo y nosotros sabemos que "la seguridad en todo no existe".
El COMPROMISO tiene que ver con RESPONSABILIDAD, es decir: responder por lo que decido. NO significa estar obligado a nada, no significa mantener esta decisión infinitamente, significa ir chequeando cada día quién soy a través de lo que decido y de lo que elijo.
Lo que importa cuando uno busca que el otro se comprometa no es querer arrancarle o arrancarnos una promesa que después el otro o yo no vamos a poder cumplir, sino ver el modo de encajar un proyecto personal de vida y el mío, de entender y hablar sobre cual es su proyecto y cual es el mío. Y si su proyecto de vida no encaja con el del otro ¿por qué insistir con alguien que no quiere comprometerse?
Si yo estoy afrontando una relación o armando un proyecto, ya sea laboral o emocional, y no siento al resto de los implicados comprometidos desde adentro, más que preguntarme el porqué no quieren comprometerse me preguntaría ¿qué estoy haciendo yo acá?

Friday, July 20, 2007

Feliz dia del amigo!!!!


"Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta."

Ralph Waldo Emerson

Wednesday, June 20, 2007

En primera persona

Me encuentro acá, refugiada del frío en mi casa, después de un día largo que vino con el complemento de la lluvia. Armando las valijas, ordenando un poco mis cosas, preparándome para unas mini vacaciones. A pesar del día triste que nos tocó vivir hoy en la ciudad, estoy con una sonrisa, o al menos una mueca que me hace mostrar los dientes.
Fueron raros estos meses. Si bien no puedo creer que ya estemos a mitad de año, este último tiempo fue muy peculiar para mí. Creo que experimenté todas las emociones que nos dieron permiso de sentir. Desde la felicidad extrema, esa que te hace reír a carcajadas y cantar sin motivo alguno, hasta la tristeza mas aguda. Estoy hablando del dolor que te golpea en el alma y te hace notar la escasez de aire para respirar, el que solo se experimenta frente a la perdida de un ser querido. Pero bueno, acá estoy, escribiendo para cerrar un capitulo y continuar redactando otros distintos.
Muchas veces me consideraron "extremadamente analítica", y creo que tienen razón. Me gusta pensar y analizar las situaciones y los momentos que forman mi vida. Encontrarle un sentido a la cosas. Entender su por qué. Sacar enseñanzas y crecer con la experiencia. No sirvo para cerrar la puerta sin conclusiones, sin encontrarle el lado positivo a las cosas. Porque, sinceramente, siempre hay algo, de todos los momentos que vivimos, para sacarle provecho. Y aunque, particularmente esta vez, me costó (mas de lo normal) entender los motivos de las cosas que me sucedieron, hoy vuelvo a recurrir a las letras, para volcar como me siento.
Es raro, pero creo que tengo una buena relación con la tristeza, o por lo menos una relación madura. No creo que sea conveniente pretender erradicarla de nuestra vida, porque también es parte. Me hace desconfiar la gente que dice: “Arriba, arriba, ¡hay que estar bien!”, porque el dolor y la tristeza deben transitarse con el tiempo que tomen. Y yo entro y salgo, pero no me quedo estancada en un sentimiento. Soy nostálgica, como buena pisciana, pero sé disfrutar de la felicidad, me daría pánico no poder hacerlo.
Seria muy mala editora para seleccionar solo algunos instantes de mi vida como los más felices, o más significativos, porque con el tiempo uno suele ver las cosas mas claras y logra hacerlo con positivismo. Mis malos momentos tienen raíz en mi exigencia. Me enoja mucho cuando me equivoco por una falla en mi intuición. Me saca no dar lugar a lo que creo, claudicar o dejarme convencer por el beneficio de la duda. Pero mi intuición últimamente me falló, o tal vez no la quise escuchar y gracias a eso, tuve algún que otro tropezón.
Soy muy buena observadora, no sé si es por curiosa, o porque me atrae la esencia de las personas y de las cosas, pero esto en mi vida a veces es un problema. Hay días que, cuando camino, me cuelgo mirando los interiores de las casas y de las personas. Me gusta ver las caras de la gente e imaginar qué les está pasando. Tanto me hago la película que hasta termino angustiada. Ni hablar cuando me toca el papel de oyente, me gusta interiorizarme con los pensamientos de las personas que entran en mi vida, el problema es que muchas veces me involucro demasiado.
Como me dijeron una vez, mi cabeza a veces es como el agua de un río. Mientras el tiempo permanece en calma, puedo ver muchos metros en profundidad hacia abajo, pero cuando se me cae una piedra sobre el agua entonces momentáneamente las ondas que se generan distorsionan mi visión del fondo. No digamos ya cuando hay una tormenta y entonces las aguas del río se encrespan y en su fondo ya no puedo ver prácticamente nada. En esos momentos suelo actuar por impulso, y no mido mis palabras. Hice cosas sin pensar, y quizás lastimé sin querer a terceros, creo que es porque no sé negociar, y menos sobre lo que deseo o me hace bien. Si bien, tengo en mi cabeza un mecanismo de autocensura que me hace callar antes de hacer daño, a veces, no ver por el vidrio adecuado la realidad me hace actuar mal.
Pero bueno así soy, y así estoy. Despreocupada de la mirada de los demás, quiero vivir la etapa de disfrute auto permitido y de autenticidad con lo que siento y pienso. Sin miedo a la desconexión conmigo misma, a la despersonalización y a dejar de lado mi individualidad. Me pone feliz encontrarme rodeada de gente que me quiere y quiero. Contenta porque se que a la vuelta de la esquina siempre hay cosas buenas, esperando por nosotros, para ser vividas. Y por sobre todas las cosas, con muchas ganas de seguir escribiendo capítulos enteros de errores y aciertos que cometo. Porque por mas que me equivoque, y me caiga mil veces, sin estos tropezones y equivocaciones no sería lo que soy, ni ustedes lo que son.

Tuesday, June 05, 2007

Para siempre

Ayer una parte de mi alma me dejó. Se fue siguiéndola. Persiguiendo a quien se la ganó. Acechando a quien la conquistó. Se fue con ella, con mi amiga, con mi maestra y mi confidente más admirable. Estoy hablando de mi abuela. La persona que a lo largo de mi vida, sembró amor y sabiduría. La persona a la que recurría para contarle tristezas y alegrías. La que conocía todas las expresiones de mi cara. La que sabia lo que yo quería y comprendía lo que me sucedía. El llamado obligado antes de irme a dormir, las palabras adecuadas... que frenaban mis usuales impulsos sin pensar.
Todavía me acuerdo cuando me enseñó a nadar. Me moría de miedo, le tenía pánico al agua, pero yo sabía que ella me tenía de las manos, y para mi era más que suficiente para sentir seguridad. Aún recuerdo cuando me regaló a Lola, la perra que trajo escondida a casa, porque yo me desvivía por tenerla. También se me vienen a la mente los paseos por el zoológico y los cuentos que me contaba cada vez que me iba a dormir a su casa. El horario del té, con las masitas que compraba cuando yo la visitaba. Esas charlas de par a par, en las que me miraba y me expresaba lo que ella deseaba para mis días. "La vida es un regalo maravilloso que yo tuve la suerte de disfrutar, me casé y me separé, amé y odie, viajé y conocí, y tuve un extra de suerte al haberlos tenido a todos ustedes". Palabras que recogí en sus últimos días, que voy a llevar conmigo hasta el resto de los míos.
Porque fue una persona para admirar. Llenó nuestros días de alegría, y seguridad. Ocupó un lugar tan importante en nuestro mundo, en nuestra familia, en nuestra casa que es muy difícil que la logremos olvidar. No se puede, es imposible. Los verdaderos amores viven siempre en uno, en lo más profundo de nosotros, continúan latiendo.
Todavía la siento. Puedo sentir su olor cada vez que tengo en mis manos la mantita que uso hasta unos días atrás. Aún hoy la escucho hablar. Recuerdo cada una de las enseñanzas que me dejó. Memorizo cada uno de los recuerdos que vivio. Sus historias tan lejanas, que hoy parecen tan cercanas. Sus miradas tan profundas, que decían más que mil palabras. Los consejos que venían de una sabia, que expresaba lo correcto y obviaba lo banal.
Mi abuela, mi crítica más importante. Mi apoyo fundamental. Mi mano ante la caída. Mi amor incondicional. Como darle las gracias por todo lo que hizo y fue. Cúanto tiempo me llevaría expresarle lo que siento y lo que me dejo al ser tan especial.
Hoy la despido, porque la vida es así... un sin fin de bienvenidas y despedidas. Gente que viene y va. Caminos cruzados, caminos pegados, caminos separados, pero que en algún punto se chocan y forman algo especial. Soy lo que soy, en gran parte, gracias a la abuela que tuve la suerte de tener. Me cuesta decirle adiós, pero las cosas así son. Tengo que mirar adelante, y es raro, pero ya no me duele mas... porque se que lo hago con todas los buenos recuerdos y enseñanzas que a su lado viví. Donde quiera que esté, en este momento, se que ella sabe que la promesa que le hice se va a cumplir.

Sunday, May 13, 2007

Diferente

Hoy me pregunté qué es la edad de una persona. ¿Un sistema de medición de la antigüedad biológica de sus células? ¿Unas cifras en el documento de identidad? ¿Una frontera legal? ¿Qué es la edad, por qué hay tanto tabú detrás del año de nacimiento?
Considero que la verdadera edad no se contabiliza con números, sino con experiencia. Uno puede encontrar a gente "mayor" que tenga de la más fresca juventud interior y también se puede encontrar a jóvenes que ya han llegado a ancianos sin pasar por la madurez.
¿Qué implica la diferencia de edad en una relación? Considero que en una relación lo más importante, y sobretodo, lo que hará perdurar la conexión a lo largo de los años es la compenetración que haya entre las dos personas que la integran. Una compenetración tal que significa un entendimiento mutuo en cuanto a gustos, opiniones y costumbres se refiere.
Creo que lo principal es entenderse. El entendimiento fortalece la relación, aún más si se enfrentan unas visiones distintas del mundo y a una carencia total de monotonía en la relación. Dos personas que se chocan con años de diferencia, tienen distintos puntos de vista sobre las cosas. Deben pelear más para encontrar un punto medio en el que sus visiones compatibilicen.
Siento que la pareja ideal no tiene una edad establecida, pero lo que sí tiene son unas metas comunes. A pesar de haber vivido etapas distintas en la vida, lo que realmente cuenta en nuestra existencia es sentirse feliz con alguien y querer llegar a un mismo punto a su vez. Teniendo en claro que el mayor escaló muchas mas montañas que el menor. Creo que el mas chico deberá plantearse la posibilidad de saltearse un par de montañas, y el mayor deberá plantearse volver a ponerse los zapatos de alpinista para que, aunque sea solo para ayudar al de mas corta edad, volver a escalar un par de montañas una vez mas.
Seguramente haya diferencias que al principio pueden ser cegadoras. La persona mayor te contará las series de televisión que veía en su niñez, mientras vos las escuchas atentamente, al igual que cualquier otra anécdota o conversación que se tiene en una cita, para que siempre terminen diciéndote “Pero claro, vos ni habías nacido”. Lo dicen con un retintín que no podes evitar entrar en calor y contestarle “Si, ¿y?”. De lo que no se dan cuenta, es que a uno, le da igual su edad, sólo te importa estar a gusto con esa persona, te gustan sus experiencias, lo que puedas aprender de ella, lo que te pueda aportar y un sinfín de cosas positivas que el mayor generalmente no ve.
Algunas mujeres más jóvenes pueden buscar hombres más adultos con la esperanza de ser cuidadas o porque las cosas se dan de esa manera. Otras simplemente una experiencia. El hecho de que el hombre sea más adulto no significa que él sea más sabio. Veo algunos hombres que consiguen tomar un camino de felicidad personal; pero también veo hombres mayores que no me generan ningún tipo admiración y pierden todo. Del otro lado, algunas mujeres más jóvenes logran querer realmente a sus parejas más adultas. La cuidan y la respetan como un par porque él realmente es un par.
También esta el tema del “qué dirán”. Cuando la diferencia de edad es muy notable, las miradas de los curiosos y los comentarios de los envidiosos siempre centran su atención en esas dos personas, que se están queriendo conocer. A veces pesan, a veces no. Pero siempre creo que en algún punto el uso de la razón no se hace esperar. Uno empieza a escuchar argumentos lineales, ceñidos y críticos: “No es posible, que te sientas sacudido por alguien que no ha vivido lo que vos ya viviste hace mucho tiempo”. “No es admisible que te enamores de alguien cuya mirada no alcanza las lejanías que vos, hace tiempo ya alcanzaste”. “Busca mostrarse con alguien menor”. “Busca tener relaciones y nada mas”. Y uno empieza, inevitablemente, a cuestionarse si el cariño verdadero, ese, el adulto, el serio, el sincero y el auténtico, puede o no, hacernos superar esas limitaciones racionales con que el cerebro me choca. La nueva pregunta es, ¿Puede prevalecer, por encima de las diferencias entendibles de experiencia y perspectiva, la convicción entre dos personas de dejarse querer?
El cariño es una figura universal sin nombre propio, es confuso al principio y alocado después. No tiene pasado ni futuro, es como las cosas puras de toda pureza. El cariño existe antes de que lo adviertas y llega en forma tan inexplicable que no hay manera de preverlo ni de evitarlo ni de correrlo en el tiempo, tan imprevisible, tan incoherente, tan inoportuno y tan sabio al mismo tiempo. A mi entender, este sentimiento no sabe de razas, no sabe de edades, no sabe de tiempo y menos de orgullos. Uno no puede escuchar a los vecinos, los familiares, o los amigos, sino sólo lo que expresa el sonido de nuestro propio ser.