Días felices!!!!
Sin duda, existen días que nos quedan marcados para toda la vida. Se quedan sumergidos en nuestra memoria y nunca los podemos olvidar. Están los días que se gravaron en nuestra cabeza porque quizás en ellos sucedió algo feo que nos marcó, algo triste que nos hizo reflexionar sobre todo lo que vivimos. Pero también, afortunadamente, están esos días que recordamos siempre porque fueron en los que más felices nos sentimos. Los días que experimentamos esa felicidad tan difícil de explicar, porque simplemente se puede sentir.
Me puse a pensar en los días mas alegres de mi vida. Los días en que tenía dibujada la sonrisa. Los días en que mi corazón latía animadamente y la adrenalina corría por mi cuerpo sin darle tregua alguna. Aunque hoy estoy muy bien, y estoy experimentando un momento de suma alegría, me animé a recordar los días en que no podías describir tu estado de animo mas que con un "ESTOY FELIZ". Comprobé que esos días nada tenían que ver con lo material, con el dinero, con la frivolidad... si no con el amor y con mis afectos.
Recordé más de una anécdota con mi papá. Esos pocos momentos que me quedaron guardados de cuando era chica y lo tenía al lado mío. También, me acorde de algún momento con mi abuela, como cuando me llevaba a recorrer el zoológico y me quedaba a dormir en su casa y me contaba todo tipo de historias que me hacían emocionar. Mi mamá también se llevo su parte, charlas hasta altas horas de la madrugada, mis primeras conversaciones de mujer a mujer. Mis hermanos se llevaron las anécdotas más divertidas, y el marido de mi mamá las más actuales. Cuando pensé en mis amigas y en mis días felices, simplemente recordé los veranos, en que viajábamos todas juntas y nos divertíamos con las cosas más simples. Aunque hoy siga teniendo cantidad de momentos felices, hay algunos que merecen ser recordados más que otros.
Me acordé de la noche que lo conocí. Como si todo hubiese cuadrado perfectamente para que dos personas con los mismos sueños, valores y aspiraciones se choquen en un momento determinado para no separarse nunca mas. Me acorde que lo mire y le dije a mi amiga "es el...". Como si lo hubiese conocido en otra vida, esa noche nos quedamos hablando hasta que amaneció en la playa, con tu música de fondo, y una perfecta luna de un 30 de diciembre. Nos separo la mañana, pero solamente por un ratito, ya que al otro día te volví a ver y desde ahí que sos lo primero que pienso cuando me levanto, y lo último que recuerdo antes de irme a dormir. Dios sabe ¡que felíz que me sentí ese día!
Empezamos una historia juntos, una historia con altibajos pero con momentos de suma paz y tranquilidad, pero por sobre todas las cosas, con momentos de mucho amor. Una historia cargada de días felices y anécdotas que llevo conmigo todos los días desde esa primera noche juntos. Me acuerdo que me miraba con una ternura fuera de lo común, y que sus abrazos me transportaban a otro planeta, y me hacían olvidar de todos mis problemas. Nos enamoramos como dos personajes de alguna película romántica con final felíz. Después nos separamos, quizás por miedosos, quizás por problemas, pero hoy lo tengo de vuelta acá conmigo y siento algo que me recorre el cuerpo cada vez que pienso en él. Me doy cuenta que no quiero separarme nunca más y que por mas que pueda vivir perfectamente sin él... ¡cuanto mas felíz estoy si el camina al lado mío! Porque me doy cuenta, mas que nunca, que un amor verdadero es difícil de romperlo. Que por más que tengamos mil obstáculos, contra el amor nadie ni nada puede. Porque me doy cuenta de que por más que estuvimos lejos, lo sentí mas cerca que nunca. Porque me doy cuenta que es la persona que mas felíz me hace, que mejor me hace sentir, y que más sonrisas me dibuja todos los días.
Este fin de semana me demostró que la felicidad se alcanza con las cosas más simples. Que un beso verdadero vale más que mil palabras. Que un abrazo suyo antes de irme a dormir, me relaja por completo. Que un "te amo" de él me llega al alma. Descubrí que nunca antes había estado enamorada, hasta que él apareció en mi vida. Y que quiero que mis días lo encuentren siempre, que su protagonismo en mi historia, nunca pierda importancia. Quiero que nos sigamos mirando de la manera en que lo hacemos, que nos sigamos eligiendo como demostramos hacerlo hasta el día de hoy. Quiero seguir con esta historia sana y sin mentiras que logramos construir, quiero seguir riendo de las mismas cosas que nos hacen reír. Quiero transmitirle todos los días el amor que me hace sentir, porque él ya es parte de mi...
La más incondicional de todas. La que siempre esta, la que nunca va a faltar, porque siempre la vamos a sentir adentro, porque ya es parte de nosotros. Esa mujer que no pide nada a cambio, esa mujer que nos trajo hasta acá. Que nos enseño las cosas más importantes que tuvimos que aprender. Que nos vio crecer, que nos vio soñar, que nos vio sentir, y que nos ve caminar.



