Monday, April 23, 2007

Mientras tomabas un té.

La curiosidad mato al gato. Cuantas veces escuche esta frase. Sin embargo acá estoy, porque la curiosidad me consume por dentro y tengo la necesidad de saber, al menos una vez, lo que se siente y de que se trata todo esto.
Todo mi cuerpo esta temblando, y no lo puedo contener. La misma sensación que uno tiene cuando hace algo por primera vez, algo malo o prohibido y la mezcla de miedo y excitación te superan... pero al mismo tiempo te llena de placer.
Él esta sentado, adelante mío en mi cocina, esperando su té. Tiene esa sonrisa irritante, tan tranquilo y tan calmado al punto de incomodarme. Me mira mientras lleno las dos tazas, y desvío la mirada. No quiero caer, pero necesito saber.
Cuando nos acercamos aquella noche, creí que no era algo en serio, si no algo del momento. Y ahora estamos acá, de repente, solos, en una situación en la que jamás me imagine iba a estar. Si sus miradas mataran, yo ya estaría sin vida. Las tiene clavadas en mí, y no las saca.
Odio cuando alguien me mira tan seguro y con una sonrisa en los labios, convirtiéndome en algo predecible. Tengo que controlarme y no lanzar un suspiro de sorpresa, no seria apropiado. Quiero demostrarle que se lo que hago. Pero Dios mío, nunca me había sentido así de atrevida.
Me pregunta si estoy nerviosa, no me salen las palabras. Amago a negar con la cabeza, el sabe que es mentira. Algo anteriormente me pudo conocer. El momento había llegado, ya no había vuelta atrás, el té se había terminado, y ahora simplemente era el momento de la verdad... debía conocer lo que él me estaba insinuando...

Saturday, April 14, 2007

La noche que dejaron de fingir...

Era extraño. Durante una noche jugaron a ser ellos mismos. Después de mucho tiempo de fingir no creer, ellos volvieron a mirarse como si nada nunca hubiese pasado. El abismo que los separaba se achicó durante unas horas para que ambos pudieran cambiarse de lado para así charlar, mirarse y sentir, como dos sinceras personas, otra vez más.
Sobraron lágrimas, sobraron caricias, sobraron reproches y sobro cariño. El cariño que es difícil encontrar en todos lados. Ese que te invade por adentro y que te hace temblar de felicidad y tristeza. El que viene acompañado de verdaderos sentimientos y movilizan todo tu presente y pasado, para hacerte sentir que seguís viva y que en tu futuro queres vivir con esta fuerza que viene acompañada de estas emociones.
Es complicado. Cada relación es un mundo. Nadie puede saber que pasa por la cabeza de dos enamorados en una historia de amor. Pero ellos sabían que el pasado era imborrable, lo vivido había dejado marca, y ellos habían sufrido mucho por esta historia que ya había sido concluida años atrás. Cada vez que se veían era jugar a quien era el que mejor podía ignorar al otro. Cada vez que se encontraban cara a cara, sin poder esquivarse, era mantener una charla cordial sin sinceridad.
Tal vez este encuentro sucedió porque ya se dieron el suficiente tiempo para que esas heridas que se habían hecho sanen... o quizás simplemente necesitaban dejar de fingir que no pasa nada por un rato para así acariciar la realidad.
Sea como sea al otro día, ella… esa noche lo tenía adelante. Mirándola con ojos sinceros y tristes, preguntándose porque todo tuvo que ser de esa manera. La persona que años atrás le había quebrado el corazón en 20 pedazos y había arrancado el sueño de una persona enamorada, volvió para hablar de lo sabido. Una explicación de la realidad que ella conocía antes de que se la digan. Fue espectadora de un llanto que sabia que sucedería tarde o temprano. La falta de coraje y valor hoy, puede jugarte en contra mañana, y él era un vivo ejemplo de lo que ella se refería.
Sin embargo ella se quedo. Lo escucho. Le hablo. Necesitaba confirmar lo que había sentido durante todo este tiempo después de un duelo no querido. Entender su porque. Entender su presente. Necesitaba creer, para así ganar la batalla que jugamos todos entre lo que pensamos y sentimos. Quizás mañana ya no tenga razones para odiarlo o quererlo. Pero esa noche eligió escuchar. Perdonar y consolar a quien la había dejado sola tiempo atrás. Esa noche habían cambiado roles. Era él.. el que la miraba en forma desesperada para que se quedara una vez mas. Era él, l que necesitaba ser escuchado y comprendido, para así ser perdonado.
Salio el sol. Una nueva mañana nacía en la vida de ellos dos. La noche concluida y sus presentes al descubierto, les recordó que los dos ya tienen una vida alejada. El abismo volvió a cumplir su trabajo. Sus presentes ya estaban separados. Algo en los ojos de él nuevamente había cambiado. Ya no había rastros de la sinceridad de ayer, en su lugar la distancia otra vez.
Pero algo en ella había cambiado. Ya, sinceramente, no le importaba. Cuando uno ya no encuentra emociones en sus sentimientos creo que es porque ese sentimiento se termino. Eligió sonreír, y volver a la relación cordial que habían logrado un año atrás. Dejar que esa noche pasara a el olvido, y abrir lo ojos para ver que realmente nada había cambiado. Que él seguía siendo igual. Sin valor y coraje no hay nada que se pueda alcanzar. Porque lo que él todavía no sabe es que ella tiene un As en la manga que guardo en su bolsillo. La carta que quedo pendiente de jugar, en ese partido que empezó unos cuantos años atras, y que llego el momento de mostrar porque todo tiene un final.....

Wednesday, April 11, 2007

La segunda vez

La dejo pensando. Desde la última vez que lo vio, su cabeza lo único que hace es dar vueltas por aquellas palabras, tan perfectamente pronunciadas. Dos personas en el lugar apropiado y en el momento oportuno se habían cruzado. Como si se conocieran hace años. Como si él sabría perfectamente cuales son las cosas que a ella la hacen reír. Las miradas abundaban y ella solo atinaba a desviar sus ojos que decían mas que sus palabras.
Últimamente se había armado con un caparazón anti palabras, anti teorías, anti desconocido. Sin embargo había algo en él que le resultaba conocido, no entendía como y por qué... era la segunda vez que lo volvía a ver.
El sabía que necesitaba su mano. Le hacía falta esa caricia de la cual se ya se estaba olvidando.
No podía evitar reír. Pensar en como un extraño le estaba quitando el sueño profundo que, siempre y sin dificultad lograba alcanzar. Se reía caminando, se reía en el subte, se reía trabajando, acordándose del tiempo pasado. No podía evitar pensarlo y sonreír cuando su imágen aparecía por su pensamiento una y otra vez.
Había hecho algo que nunca antes hubiese imaginado. Lejos de avergonzarla, se sentía inmensamente feliz y lo había disfrutado. Ese, por ahora extraño, le había devuelto lo que alguien, años atrás, le había robado. ¿Quien dice cuanto tiempo es el indicado para empezar a sentir cariño hacia alguien? ¿quien es capaz de juzgar lo que ella siente en este momento? ¿quien se atrevería a decirle que lo que ella esta haciendo no esta bien?

Sunday, April 08, 2007

Haciendo frente

Si no existiera un Norte en nuestra vida, deambularíamos desorientados por ella. Creo que la meta es lo que le da sentido, pasión y fuerza a nuestra vida. Así como lo es el titulo la meta del que estudia, y los trofeos de quienes compiten, lo mismo pasa con la vida misma.
¿Hacia a donde estoy corriendo? El sentido de mi vida, es algo mio, personal e intransferible. Si no estuviera consiente de lo que quiero para mi y no tendría una idea de lo que es mi meta al final del camino creo que cabría la posibilidad de que mi vida feliz le ceda al paso a una vida infeliz. Esta meta la veo directamente relacionada con lo que son nuestros proyectos y sueños con la suma de mi concepto de persona. Los valores inculcados a través de la infancia, a través de nuestro crecimiento nos ayudan a elegir y a optar por los caminos por lo que queremos transitar. A veces nos equivocamos, a veces damos pasos al costado, a veces no avanzamos y tampoco retrocedemos, simplemente nos quedamos estáticos esperando que pase el momento de incertidumbre para poder así tomar una correcta decisión.
Creo que en este último tiempo estuve frente a esta situación, analizando que quiero para mi, que quiero para mi futuro y lo que es mas preocupante en si, ¿cómo es que lo voy a lograr? Este es el punto en donde uno se topa con una pregunta que requiere de gran audacia, libertad y veracidad... ¿se lo que quiero, pero realmente estoy haciendo algo para llegar a mi meta?
A veces siento que me da miedo alcanzar lo que busco y trato de correr, con excusas baratas, de mi destino y de mi deseo. Me comporto como una niña que no quiere crecer por miedo al sufrimiento y a la decepción. Cuando algo realmente me gusta prefiero dejarlo a mitad de camino con la idealización de la perfección para después no decepcionarme de que realmente no era tan perfecto como pensaba. Vuelvo a lo imperfecto para evitar así el factor sorpresa.
Esta torpeza invadió mi vida en el último tiempo. Me despedí de algo que parecía realmente bueno por miedosa. Y lo peor es que ya lo se, y aun así sigo teniendo miedo. El miedo a no poder ser y no poder cumplir con lo que esperan de uno. El miedo a delegar mis ambiciones personales y después a arrepentirme. El miedo a darle prioridad a algo que no sabes como va a terminar.
Empecé este año con muchas preguntas. Algunas las estoy contestando poco a poco. Paso a paso estoy recuperando la confianza que tal vez no encontraba en algunas personas a las que frecuentaba. Poco a poco mi vida se esta llenando de color y el año abre pasos a nuevas oportunidades y nuevas puertas de salida.
Necesitaba un cambio. Necesitaba charlar mas conmigo, y escuchar mas a los otros. Leer, informarme, trabajar, y hacer cosas por y para mi. Entender el significado de las causalidades que se hicieron presentes a lo largo de mi vida, me hizo mirar y aprender de historias pasadas de una manera distinta y desconocida.
Una vez me dijeron que cerrando los ojos la mente puede abandonar el lugar físico de la persona para transportarse al lugar en que le gustaría estar. Últimamente mi mente, me abandonó más de un millar de veces. Transportándome hacia donde desearía seguir mas allá de todo lugar. Hace frió. El balcón sigue estando abierto y por la cortina entra un aire fresco que me remonta a la realidad. Me doy cuenta del día, no lo puedo creer, y no logro evitar preguntarme ¿en qué momento llegó el otoño?

Tuesday, February 06, 2007

Quiero un año diferente

Nuevo año, nuevas oportunidades. Creo que esta frase es de un cartel publicitario de algún producto que habré visto deambulando por la calle. No es ninguna novedad para nadie el hecho de que un nuevo año llegue de la mano de distintas oportunidades. La novedad, en todo caso, es que se nos esta permitido hacer uso de ellas, disfrutarlas y sacarle provecho.
Muchas personas no pueden comprender que haya oportunidades listas para ser atrapadas por nosotros. Son varios los que piensan que la vida es imposible de cambiar, y lo que nos tocó es irreversible y no hay posibilidad de modificarlo. Lo afirmo porque muchas veces yo también creí ver la vida así. Pensaba que las personas no podían cambiar y también creí que las facilidades de uno eran indiscutibles. Pensamientos como… ”Soy buena para esto, y mala en lo otro y no puedo hacer nada al respecto” era una idea común que se me cruzaba todos los días. Vivía con un cartel encasillando mis facilidades, sin darle tregua a las posibilidades de mejorar o de cambiar.
Hace un tiempo en algún lado leí que las distintas sociedades tienen una definición errónea de lo que es la inteligencia. Se piensa que una persona es inteligente porque tiene mas facilidades para ciertas áreas del conocimiento, ignorando por completo que eso solo significa mas dedicación y estudio. La inteligencia, a mi entender, se basa en tener la capacidad para aprovechar los distintos momentos que nos ofrece la vida. Poder distinguir el momento común del momento especial. Valorar a las personas que tenemos cerca nuestro y que suman logros a nuestra vida. Enorgullecernos de nuestros buenos actos, y de las buenas distinciones que los demás tienen hacia nosotros. Saber ser positivos antes que ser negativos. Preferir una sonrisa antes que una lagrima. Mantener la esperanza antes que darse por vencido.
Las personas inteligentes no necesitan cosas o a otros para ser felices, ellos simplemente disfrutan lo que tienen. Las personas inteligentes no se mueren si le falta su compañero solamente saben que son muchos mas felices si ellos caminan en su camino…
Creo firmemente que todas las personas pueden cambiar, superarse y sobrellevar los problemas de todos los días. No creo en las diferencias, creo en las experiencias. Cuanto uno mas abierto esta a experimentar, mas conocimientos tendrá. La clave, nuevamente, está en saber elegir y aprovechar las oportunidades que llegan con todos los años que comienzan. Saber despedir el año que ya pasó y saber despedirse de las vivencias que no sumaron nada en ese año. Mirar al futuro con una sonrisa. Planear pero dejar un margen para el cambio, para la incertidumbre y para la sorpresa. El miedo a la sorpresa, a lo desconocido muchas veces entorpece nuestro camino. El “no me animo” quizá le cierra la puerta a una oportunidad, a una posibilidad de triunfo.
Dentro de muy poquitos días empieza un nuevo año en mi vida, creo que uno de mis deseos será, después de todo, la fuerza para llevar a cabo todo lo que escribí. Porque aprendí que muchas veces abandone, no me jugué o simplemente me perdí de ciertas cosas por el miedo y la seguridad de que el cambio no existe. Hoy, sin embargo, creo que mejorar es posible y además es nuestro derecho tener la posibilidad de hacerlo.