Friday, July 20, 2007
Wednesday, June 20, 2007
En primera persona
Me encuentro acá, refugiada del frío en mi casa, después de un día largo que vino con el complemento de la lluvia. Armando las valijas, ordenando un poco mis cosas, preparándome para unas mini vacaciones. A pesar del día triste que nos tocó vivir hoy en la ciudad, estoy con una sonrisa, o al menos una mueca que me hace mostrar los dientes.
Fueron raros estos meses. Si bien no puedo creer que ya estemos a mitad de año, este último tiempo fue muy peculiar para mí. Creo que experimenté todas las emociones que nos dieron permiso de sentir. Desde la felicidad extrema, esa que te hace reír a carcajadas y cantar sin motivo alguno, hasta la tristeza mas aguda. Estoy hablando del dolor que te golpea en el alma y te hace notar la escasez de aire para respirar, el que solo se experimenta frente a la perdida de un ser querido. Pero bueno, acá estoy, escribiendo para cerrar un capitulo y continuar redactando otros distintos.
Muchas veces me consideraron "extremadamente analítica", y creo que tienen razón. Me gusta pensar y analizar las situaciones y los momentos que forman mi vida. Encontrarle un sentido a la cosas. Entender su por qué. Sacar enseñanzas y crecer con la experiencia. No sirvo para cerrar la puerta sin conclusiones, sin encontrarle el lado positivo a las cosas. Porque, sinceramente, siempre hay algo, de todos los momentos que vivimos, para sacarle provecho. Y aunque, particularmente esta vez, me costó (mas de lo normal) entender los motivos de las cosas que me sucedieron, hoy vuelvo a recurrir a las letras, para volcar como me siento.
Es raro, pero creo que tengo una buena relación con la tristeza, o por lo menos una relación madura. No creo que sea conveniente pretender erradicarla de nuestra vida, porque también es parte. Me hace desconfiar la gente que dice: “Arriba, arriba, ¡hay que estar bien!”, porque el dolor y la tristeza deben transitarse con el tiempo que tomen. Y yo entro y salgo, pero no me quedo estancada en un sentimiento. Soy nostálgica, como buena pisciana, pero sé disfrutar de la felicidad, me daría pánico no poder hacerlo.
Seria muy mala editora para seleccionar solo algunos instantes de mi vida como los más felices, o más significativos, porque con el tiempo uno suele ver las cosas mas claras y logra hacerlo con positivismo. Mis malos momentos tienen raíz en mi exigencia. Me enoja mucho cuando me equivoco por una falla en mi intuición. Me saca no dar lugar a lo que creo, claudicar o dejarme convencer por el beneficio de la duda. Pero mi intuición últimamente me falló, o tal vez no la quise escuchar y gracias a eso, tuve algún que otro tropezón.
Soy muy buena observadora, no sé si es por curiosa, o porque me atrae la esencia de las personas y de las cosas, pero esto en mi vida a veces es un problema. Hay días que, cuando camino, me cuelgo mirando los interiores de las casas y de las personas. Me gusta ver las caras de la gente e imaginar qué les está pasando. Tanto me hago la película que hasta termino angustiada. Ni hablar cuando me toca el papel de oyente, me gusta interiorizarme con los pensamientos de las personas que entran en mi vida, el problema es que muchas veces me involucro demasiado.
Como me dijeron una vez, mi cabeza a veces es como el agua de un río. Mientras el tiempo permanece en calma, puedo ver muchos metros en profundidad hacia abajo, pero cuando se me cae una piedra sobre el agua entonces momentáneamente las ondas que se generan distorsionan mi visión del fondo. No digamos ya cuando hay una tormenta y entonces las aguas del río se encrespan y en su fondo ya no puedo ver prácticamente nada. En esos momentos suelo actuar por impulso, y no mido mis palabras. Hice cosas sin pensar, y quizás lastimé sin querer a terceros, creo que es porque no sé negociar, y menos sobre lo que deseo o me hace bien. Si bien, tengo en mi cabeza un mecanismo de autocensura que me hace callar antes de hacer daño, a veces, no ver por el vidrio adecuado la realidad me hace actuar mal.
Pero bueno así soy, y así estoy. Despreocupada de la mirada de los demás, quiero vivir la etapa de disfrute auto permitido y de autenticidad con lo que siento y pienso. Sin miedo a la desconexión conmigo misma, a la despersonalización y a dejar de lado mi individualidad. Me pone feliz encontrarme rodeada de gente que me quiere y quiero. Contenta porque se que a la vuelta de la esquina siempre hay cosas buenas, esperando por nosotros, para ser vividas. Y por sobre todas las cosas, con muchas ganas de seguir escribiendo capítulos enteros de errores y aciertos que cometo. Porque por mas que me equivoque, y me caiga mil veces, sin estos tropezones y equivocaciones no sería lo que soy, ni ustedes lo que son.
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Luz
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Tuesday, June 05, 2007
Para siempre
Ayer una parte de mi alma me dejó. Se fue siguiéndola. Persiguiendo a quien se la ganó. Acechando a quien la conquistó. Se fue con ella, con mi amiga, con mi maestra y mi confidente más admirable. Estoy hablando de mi abuela. La persona que a lo largo de mi vida, sembró amor y sabiduría. La persona a la que recurría para contarle tristezas y alegrías. La que conocía todas las expresiones de mi cara. La que sabia lo que yo quería y comprendía lo que me sucedía. El llamado obligado antes de irme a dormir, las palabras adecuadas... que frenaban mis usuales impulsos sin pensar.
Todavía me acuerdo cuando me enseñó a nadar. Me moría de miedo, le tenía pánico al agua, pero yo sabía que ella me tenía de las manos, y para mi era más que suficiente para sentir seguridad. Aún recuerdo cuando me regaló a Lola, la perra que trajo escondida a casa, porque yo me desvivía por tenerla. También se me vienen a la mente los paseos por el zoológico y los cuentos que me contaba cada vez que me iba a dormir a su casa. El horario del té, con las masitas que compraba cuando yo la visitaba. Esas charlas de par a par, en las que me miraba y me expresaba lo que ella deseaba para mis días. "La vida es un regalo maravilloso que yo tuve la suerte de disfrutar, me casé y me separé, amé y odie, viajé y conocí, y tuve un extra de suerte al haberlos tenido a todos ustedes". Palabras que recogí en sus últimos días, que voy a llevar conmigo hasta el resto de los míos.
Porque fue una persona para admirar. Llenó nuestros días de alegría, y seguridad. Ocupó un lugar tan importante en nuestro mundo, en nuestra familia, en nuestra casa que es muy difícil que la logremos olvidar. No se puede, es imposible. Los verdaderos amores viven siempre en uno, en lo más profundo de nosotros, continúan latiendo.
Todavía la siento. Puedo sentir su olor cada vez que tengo en mis manos la mantita que uso hasta unos días atrás. Aún hoy la escucho hablar. Recuerdo cada una de las enseñanzas que me dejó. Memorizo cada uno de los recuerdos que vivio. Sus historias tan lejanas, que hoy parecen tan cercanas. Sus miradas tan profundas, que decían más que mil palabras. Los consejos que venían de una sabia, que expresaba lo correcto y obviaba lo banal.
Mi abuela, mi crítica más importante. Mi apoyo fundamental. Mi mano ante la caída. Mi amor incondicional. Como darle las gracias por todo lo que hizo y fue. Cúanto tiempo me llevaría expresarle lo que siento y lo que me dejo al ser tan especial.
Hoy la despido, porque la vida es así... un sin fin de bienvenidas y despedidas. Gente que viene y va. Caminos cruzados, caminos pegados, caminos separados, pero que en algún punto se chocan y forman algo especial. Soy lo que soy, en gran parte, gracias a la abuela que tuve la suerte de tener. Me cuesta decirle adiós, pero las cosas así son. Tengo que mirar adelante, y es raro, pero ya no me duele mas... porque se que lo hago con todas los buenos recuerdos y enseñanzas que a su lado viví. Donde quiera que esté, en este momento, se que ella sabe que la promesa que le hice se va a cumplir.
Escrito por
Luz
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Sunday, May 13, 2007
Diferente
Hoy me pregunté qué es la edad de una persona. ¿Un sistema de medición de la antigüedad biológica de sus células? ¿Unas cifras en el documento de identidad? ¿Una frontera legal? ¿Qué es la edad, por qué hay tanto tabú detrás del año de nacimiento?
Considero que la verdadera edad no se contabiliza con números, sino con experiencia. Uno puede encontrar a gente "mayor" que tenga de la más fresca juventud interior y también se puede encontrar a jóvenes que ya han llegado a ancianos sin pasar por la madurez.
¿Qué implica la diferencia de edad en una relación? Considero que en una relación lo más importante, y sobretodo, lo que hará perdurar la conexión a lo largo de los años es la compenetración que haya entre las dos personas que la integran. Una compenetración tal que significa un entendimiento mutuo en cuanto a gustos, opiniones y costumbres se refiere.
Creo que lo principal es entenderse. El entendimiento fortalece la relación, aún más si se enfrentan unas visiones distintas del mundo y a una carencia total de monotonía en la relación. Dos personas que se chocan con años de diferencia, tienen distintos puntos de vista sobre las cosas. Deben pelear más para encontrar un punto medio en el que sus visiones compatibilicen.
Siento que la pareja ideal no tiene una edad establecida, pero lo que sí tiene son unas metas comunes. A pesar de haber vivido etapas distintas en la vida, lo que realmente cuenta en nuestra existencia es sentirse feliz con alguien y querer llegar a un mismo punto a su vez. Teniendo en claro que el mayor escaló muchas mas montañas que el menor. Creo que el mas chico deberá plantearse la posibilidad de saltearse un par de montañas, y el mayor deberá plantearse volver a ponerse los zapatos de alpinista para que, aunque sea solo para ayudar al de mas corta edad, volver a escalar un par de montañas una vez mas.
Seguramente haya diferencias que al principio pueden ser cegadoras. La persona mayor te contará las series de televisión que veía en su niñez, mientras vos las escuchas atentamente, al igual que cualquier otra anécdota o conversación que se tiene en una cita, para que siempre terminen diciéndote “Pero claro, vos ni habías nacido”. Lo dicen con un retintín que no podes evitar entrar en calor y contestarle “Si, ¿y?”. De lo que no se dan cuenta, es que a uno, le da igual su edad, sólo te importa estar a gusto con esa persona, te gustan sus experiencias, lo que puedas aprender de ella, lo que te pueda aportar y un sinfín de cosas positivas que el mayor generalmente no ve.
Algunas mujeres más jóvenes pueden buscar hombres más adultos con la esperanza de ser cuidadas o porque las cosas se dan de esa manera. Otras simplemente una experiencia. El hecho de que el hombre sea más adulto no significa que él sea más sabio. Veo algunos hombres que consiguen tomar un camino de felicidad personal; pero también veo hombres mayores que no me generan ningún tipo admiración y pierden todo. Del otro lado, algunas mujeres más jóvenes logran querer realmente a sus parejas más adultas. La cuidan y la respetan como un par porque él realmente es un par.
También esta el tema del “qué dirán”. Cuando la diferencia de edad es muy notable, las miradas de los curiosos y los comentarios de los envidiosos siempre centran su atención en esas dos personas, que se están queriendo conocer. A veces pesan, a veces no. Pero siempre creo que en algún punto el uso de la razón no se hace esperar. Uno empieza a escuchar argumentos lineales, ceñidos y críticos: “No es posible, que te sientas sacudido por alguien que no ha vivido lo que vos ya viviste hace mucho tiempo”. “No es admisible que te enamores de alguien cuya mirada no alcanza las lejanías que vos, hace tiempo ya alcanzaste”. “Busca mostrarse con alguien menor”. “Busca tener relaciones y nada mas”. Y uno empieza, inevitablemente, a cuestionarse si el cariño verdadero, ese, el adulto, el serio, el sincero y el auténtico, puede o no, hacernos superar esas limitaciones racionales con que el cerebro me choca. La nueva pregunta es, ¿Puede prevalecer, por encima de las diferencias entendibles de experiencia y perspectiva, la convicción entre dos personas de dejarse querer?
El cariño es una figura universal sin nombre propio, es confuso al principio y alocado después. No tiene pasado ni futuro, es como las cosas puras de toda pureza. El cariño existe antes de que lo adviertas y llega en forma tan inexplicable que no hay manera de preverlo ni de evitarlo ni de correrlo en el tiempo, tan imprevisible, tan incoherente, tan inoportuno y tan sabio al mismo tiempo. A mi entender, este sentimiento no sabe de razas, no sabe de edades, no sabe de tiempo y menos de orgullos. Uno no puede escuchar a los vecinos, los familiares, o los amigos, sino sólo lo que expresa el sonido de nuestro propio ser.
Escrito por
Luz
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Etiquetas: Ideas mias
Thursday, May 10, 2007
Mi gente
Últimamente la gente me sorprende. Desde hace un tiempo que vengo experimentando un sentimiento de profundo agradecimiento a la vida que me esta tocando vivir y a las personas que cruzan por mi camino. El amor que veo y recibo todos los días me tiene asombrada. Ese sentimiento tan puro y profundo que nace de las personas que me rodean en estos tiempos en que me siento un poco perdida. Si, me siento así... perdida. Sin tiempo para retribuir todo lo que siento que me estiman. Sin la constancia que me caracteriza con mi circulo de afectos. Simplemente... en este ultimo tiempo estoy cansada. Pero cuando siento que no puedo mas, que no encuentro la fuerza para seguir pasando este triste momento, logro sacar una sonrisa al ver que "mi gente" esta todavía caminando conmigo.
Existen personas que estuvieron y que alguna vez las creímos importantes, y hoy no están más y no son más que un vago recuerdo, o lo que es peor un simple momento. Algunas personas vienen y van, tienen una meta temporaria en nuestra vida. Llegan para dejarnos una experiencia y partir. Algunas veces esa experiencia es buena, y otra veces no tanto. Pero es una experiencia en fin, que sirve para seguir formándonos como personas, que sirve para armar la estructura que vamos a construir a lo largo de la vida. Son personas temporarias que dejan marcas, pero que queda en uno hacerlas de ellas algo positivo o negativo.
Pero también, y gracias a Dios, están esas personas que aparecen y se quedan. Que uno elige para siempre, para ir caminando juntos al costado. Esas personas que no necesitan del tiempo. Por más que nos las veamos constantemente sabes que están ahí, esperando tu llamado o que le extiendas una mano. Las que no te ayudan a formarte, porque simplemente ya son parte de uno. Las que te miran y saben que te pasa, que sentís o que es lo que te tiene preocupada. Tus afectos que no necesitan de la retórica porque un simple gesto es suficiente para que vuelvan a estar con vos. Los que están en las buenas, y los que matan por vos en las malas. Disfrutan de tu éxito, y ponen su hombro en los momentos en que necesitas apoyo.
Hoy los redescrubí. Volví a mirar a esas personas, a valorarlas, a decirles gracias... porque se que van a estar conmigo siempre. Porque son pocos, pero valen mucho. Me acompañan con un llamado al celular a las 2 de la mañana, o a las 2 de la tarde, pero siempre firmes como yo también espero estarlo el día que ellos me necesiten a mí. Es reciproco el amor que siento y me alegro mucho por ello. Porque se que hay cosas que son eternas, y el cariño que siento hacia ellos va a ser así.
Los dejaste entrar tanto en tu vida, en tus cosas y contribuyeron tanto a tu felicidad que hoy sos una parte mas de cada uno de ellos. Quizás a varios los conozcamos desde hace muchos años, puede ser que te hayas criado con mas de uno, o quizás los conociste hace mucho menos pero su paso por tu vida hizo tanto ruido que ya ni te acordas del tiempo. Esas personas que están, no importa la hora, no importa el lugar, no importa el por qué... siempre podes contar con ellos. Los que no te exigen nada a cambio, los que no esperan nada a cambio. Los que son sinceros, dicen las cosas sin tapujos, sin mentiras, te miran, te dicen lo que piensan y sienten, sin obviar o suprimir nada. Con los que no conoces la decepción, porque jamás harían algo que te lastimaría, y la razón es tan simple como increíble, ellos te quieren...
Para un amor de verdad el tiempo es un instrumento que se toca aparte, tiene música y letra propia, en cambio el sentimiento verdadero esta ahí, intacto, siempre con la misma melodía.....
Escrito por
Luz
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