Sunday, August 27, 2006

Los sueños

"Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar
sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad."
-Hector Tassinari-
Nuestros sueños, nuestros deseos, nuestras metas, nuestras ilusiones, nuestras aspiraciones...
A todos los seres humanos, nos dieron la capacidad de alcanzar lo que queremos a través de nuestros sueños. No existen los límites ni las barreras cuando hablamos de sueños. No existe el bien ni existe el mal. Tan solo existe lo que nosotros queremos que exista, lo que nosotros queremos que sea...
De eso se trata soñar... estamos hablando de lo que cada uno quiere para si. De lo que se quiere en un futuro inmediato o cercano u hoy mismo. Tus sueños son los que te hacen diferente a los demás, los que te identifican... son los que vos queres que sean. Estamos hablando de tu esencia, de lo más íntimo de uno. Censurarlos es anularnos.
Existe los sueños propios, lo que uno quiere, sin importar las circunstancias, los que uno nunca jamás, debe descuidar ni suplantar, porque son los auténticos e irrepetibles... Y también existen los sueños compartidos, esos sueños que uno crea cuando se esta acompañado, lo que soñamos a partir de la circunstancias en las que vivimos, los que se caen cuando las cosas se terminan, dejándolo a uno descolocado, y vagando en esos sueños ya perdidos.
Mucha gente trata de censurar nuestros sueños, cambiarlos a su propia conveniencia. Puedo afirmar que quien hace eso, quien termina con tu sueño te aniquila como persona, es alguien que no nos quiere, y lo que es peor que no te quiere. Como también hay mucha gente que trata de cumplir sus sueños a costa de los demás, cualquiera de los ejemplos que di están mal.
Nuestros sueños son los que tienen que importar, son los que nacen de uno, y quieren ser cumplidos... Tal vez en el camino nos crucemos con muchas personas que no pueden acompañarnos en nuestros deseos y sueños, pero tengo la esperanza de que haya otras persona que si puedan, y si quieran...
Nunca hay que rendirse por un sueño, que quizás se cumple o quizás no... Pero aseguro que pase lo que pase, la satisfacción de que uno lucho por lo que quería va a ser tan acogedora como el sueño en si.

Thursday, August 24, 2006

Pequeño pensamiento...

La vida tiene tantas sorpresas que estoy asombrada. La vida te presenta tantas oportunidades todos los días que, hoy más que nunca, me doy cuenta que las personas infelices, son personas que eligieron sentirse así. Son personas que se cierran en una historia, un pasado y en una ilusión. Se caen y no se pueden levantar, no porque no pueden sino porque no quieren.
Todos, cientos de veces, pasamos por situaciones difíciles, situaciones en las que no encontrabas salida, te creías perdida, te creías encerrada en un mundo que se iba derrumbando todos los días un poco mas... No nos dábamos cuenta de una frase tan conocida y tan cierta como es "cuando se cierra una puerta siempre, sin excepción, se abre una ventana".
Ya no creo en las únicas oportunidades, y ya no creo en la suerte. El camino de uno lo va armando uno, uno elige estar bien o estar mal. Ser feliz o infeliz. Uno elige buscar la salida y aprovechar esas cosas que simplemente, sin explicación alguna, van a apareciendo.
Lo mejor para la tristeza es hacer cosas, tener la mente ocupada. Nutrirse, culturizarse, esforzarse y estudiar. En vez de desperdiciar tiempo en cosas pocos productivas y nada sanas, hay que aprovechar ese momento en que no nos sentimos tan bien para aprender, para reflexionar sobre nuestros sueños y metas, para hacer planes. Esos planes que vamos a armando, tienen que ser flexibles, tienen que tener la cuota necesaria de incertidumbre, así no nos aburrimos de la rutina y de la línea a seguir. Cuanto mas divertidas y atractivas son las cosas menos planeadas, las que simplemente nacen sin buscarlas, que las armadas y pensadas. Compartir momentos con la gente que te quiere, con gente que uno sabe que esta tu lado, que no te juega en contra y que te desea lo mejor.
Las vueltas de la vida tienen tantas cosas raras, tantas preguntas que nunca nos van a contestar, tantos giros inesperados, tantas causalidades que es imposible entender y saber que va a pasar. Solo puedo decir que de los momentos malos, siempre ganamos experiencias y siempre hay una moraleja...
Gente nueva, oportunidades nuevas, posibilidades inesperadas, y caminos que se van cruzando con los nuestros, es algo que sobra en la vida... queda en uno aprovecharlos y seguir peleando para encontrar eso que tanto buscamos que es: la felicidad.

Thursday, August 17, 2006

El dedo acusador

A muchas personas cuando le das la oportunidad de la palabra, abusan de ella al máximo. Comentan, opinan, y critican sin darle tregua a nadie. A veces con un dejo de maldad, a veces por deporte y otras tantas veces porque su vida es tan monótona, tan igual, tan vacía que no les queda otra mas que hablar de la vida del otro, ya que en la suya no existe nada interesante que se merezca mas de 5 minutos de conversación.
Estamos hablando de esas personas, que encontramos en todos lados, y que siempre están con su dedo apuntando las acciones, actitudes y aspecto de los otros. Intentando interiorizarse siempre en lo que las otras personas dicen, hacen o dejan de hacer. Persiguiendo e investigando sobre lo que se dijo o no se dijo. Estas personas, no solo suelen ser infelices, también son solitarias. Una persona que se pasa la vida hablando de los demás, generalmente es una persona que también prejuzga. Y las personas que prejuzgan se pierden, más de una vez, la posibilidad de conocer al prójimo, con ideas autoelaboradas y equivocadas sobre los demás. También pienso que estamos hablando de personas que tampoco hacen nada por si mismas, y tienden a quedarse atrás mirando los actos de las personas que avanzan a paso firme, cumpliendo con sus proyectos y ambiciones, haciendo que no les quede otro papel mas que el de ser críticos.
En la sociedad, lamentablemente, podemos encontrar esta clase de personas odiosas por todos lados: en la televisión, en los medios, en la familia y hasta nosotros mismos mas de una vez debemos haber sido críticos, encontrando las faltas de los demás y obviando las propias. Es mucho mas fácil mirar los errores del otro o las virtudes (para criticarlas), que concentrarnos en nosotros mismos. Como también es mucho más cómodo, porque si no encontramos nuestras propias faltas, no vamos a tener que cambiarlas. Personas que se fijan en la familia, novio y amigas como también en la vida y obra de los demás.
Estoy totalmente de acuerdo con la idea de que también existen críticas que son constructivas, mientras que se hagan en forma de consejo, y con un fin noble. Las personas tendrían que poder ayudar a mejorar y superar los errores de los otros, pero la actitud de un ser criticón no ayuda a nadie, y lo que es peor no ayuda a uno.
Aun así, considero que hay algo peor que el dedo acusador de las otras personas, y este es nuestro propio dedo acusador. Estoy hablando del momento en que ponemos como blanco de todas las críticas a nosotros mismos. Ese dedo que te apunta desde el espejo, para decirte todas las imperfecciones que poseemos. Ese dedo que te exige que hagas las cosas perfectamente, sin margen de error. Ese dedo que te dice que clase de hombre o mujer tenes que ser, para cumplir las expectativas que los demás tienen sobre vos. Ese dedo que te recuerda todas las noches que podrías haberlo hecho mejor. Nuestra propia autoestima es de lo que hablo.
Muchas veces mi peor enemiga fui yo misma. No recuerdo bien cuando y tampoco es importante el dato, pero alguna vez creí necesitar que las otras personas me vieran de determinada manera para poder caerles bien. Me preocupe mas en ser una mujer perfecta, que en mi propia felicidad. Buscando la aprobación de los demás, fue que me di cuenta que comencé a actuar de maneras en las que, por ahí, no quería actuar. Suprimía cosas de mi vida, por el miedo a la crítica. Me deje llevar por el que dirán y no le di cavidad a mis sentimientos y cedí cosas que no quería ceder. Permití cosas que nunca quise permitir. Ni hablar de las propias carátulas que le puse a mis capacidades, como por ejemplo, al decirme a mi misma que no iba a ser capaz nunca de seguir una carrera universitaria y trabajar al mismo tiempo. O cuando me catalogue de frágil, y durante mucho tiempo creí que si me lastimaba una vez mas no lo iba a soportar, y hoy me doy cuenta de que no solo soy una persona fuerte, sino que además soy una persona totalmente segura de mi misma y de las cosas a las que aspiro en mi vida.
Considero que esta bien exigirse cosas a si mismo, esta bien tener aspiraciones y ambiciones. Pero nunca al extremo de que corra peligro nuestra autoestima. No hay que ser un 10 en todo, para ser una persona feliz. Tampoco no luchar por lo que uno quiere, ni dejarse llevar por lo que las otras personas creen de nosotros, ¿que es más importante lo que ellos creen de mí, o lo que yo creo?
No existe la perfección, por lo menos acá en la tierra no. Las personas tenemos defectos, tenemos problemas, tenemos cosas que nos cuestan más y cosas que nos cuestan menos. Las cosas que nos cuestan mucho simplemente hay que trabajarlas un poco más, dedicarles más tiempo, más vida. No vale la pena deprimirse por la opinión que otra persona tiene sobre vos. No vale la pena matarse por la aprobación de los demás. A todos nos gustan que nos aplaudan, y nos halaguen. Pero nunca vamos a encontrar más felicidad que en nuestro propio aplauso, en nuestra propia aprobación.

Ese camino marcado...


..."Esperando la casualidad buscada de mi vida, la más grande"...
["Los Amantes del Círculo Polar" (Júlio Médem, 1998)]

Me pregunto si este momento en mi vida tiene una explicación que vas más allá de la razón. Si tiene un por que el hecho de estar viviendo este minuto, que esta pasando, de la manera en la que lo estoy eligiendo vivir. No puedo dejar de cuestionarme y pensar que quizás lo que uno cree que es una casualidad, en realidad no lo es. Y tiene un motivo, tiene una razón, y tiene una causa. ¿Las señales son producto de nuestra imaginación, de lo que queremos ver, de lo que queremos creer o realmente existen mensajes que llegan desde un lugar al que llamamos destino?
Tantas veces las personas se vuelcan a la fe, a la confianza, o a los sueños de creer en esas cosas que a uno le hace bien, esas cosas que no son visibles, que no tienen una explicación científica, que no son mas que cosas que uno puede sentir.
Cuando nuestros sentimientos no están claros, o cuando no estamos seguros de lo que queremos, y no nos sentimos aptos como para tomar una decisión, todos alguna vez hemos convocado a la suerte. Tirando una moneda para ver si sale cara o cruz, un dado, o eligiendo simplemente la opción "que sea lo que sea". ¿La suerte existe?, ¿existen realmente las personas que están tocadas con una barita mágica? esas personas que uno las mira y dice "no pudo haber tenido tanta suerte en su vida".
La teoría de la causalidad dice lo siguiente: "Toda acción conlleva una reacción, dos acciones iguales tendrán la misma reacción", a menos que se combinen varias causas entre sí haciendo impredecible a nuestros ojos el resultado. Según esta teoría, nada quedaría librado al azar. A ver si me explico, nada se crea de la nada. Todo tiene una causa y si tiene una causa estaba predestinada a existir desde el momento en que la causa apareció. Esto nos hace pensar que las casualidades no existen. Por ejemplo, cuando nos cruzamos a una persona que no vemos hace mucho, o cuando volvemos a ver a una persona que tal vez alguna vez la vimos y por algún motivo la retuvimos en nuestra memoria, o cuando vivimos algún momento que sentimos que ya pasamos, y siempre lo asociábamos una simple casualidad de la vida, en realidad... ¿esta mal? Eso que creímos insignificante: ¿en realidad tiene un porque que todavía no conocemos?
Lo que no me termina de convencer, es que a muchos sucesos de nuestra vida, no les encontramos una causa. Una explicación que encontré, buscando información, sería que haya una inmensa cantidad de causas para cada cosa y que nunca lleguemos a entrelazarlas entre si para encontrarle el sentido que debería tener. ¿Y el destino? ¿Y nuestro libre albedrío?. Si todos creeríamos en que nuestra historia ya esta escrita, y solo tenemos que seguir un libreto, la gente no haría nada por si mismos, si pensara todo el mundo de esa manera, creo que estaríamos todos sentados en nuestras casas esperando que nos sucedan las cosas, ¿de qué serviría nuestro esfuerzo o voluntad?.
Yo creo que el camino esta marcado... que esta adornado con una flor distinta para cada persona, pero que la opción de elección no nos la saca nadie, entonces muchas veces nosotros podemos desafiar ese destino y cruzarnos de camino... para elegir otra flor y disfrutar otras cosas, y conocer...y contemplar.
Me gusta la idea de que tenemos un sendero, un lugar para que nosotros transitemos, experimentemos cosas, modifiquemos cosas. Me gusta la idea de que los senderos estén destinados a cruzarse en los caminos de otras personas, entablando lazos, relaciones o amistades pasajeras. Me gusta la idea de que te voy a conocer, pero mas me gusta la idea de que me vas a conocer. Me gusta la idea de que hay una fuerza que no conocemos que vigila la caminata de estos peregrinos que a veces no hayan el rumbo. Pero lo que mas me gusta es la idea de que simplemente, sin vueltas, sin rebusques, sin complicaciones, llamemos a este camino VIDA...

Monday, August 14, 2006

Girando alrededor de las expectativas

Están por todos lados. Uno las coloca en cada nuevo comienzo, en cada historia, en cada situación, en cada circunstancia. Está en nuestra naturaleza el hecho de soñar, de creer, de ilusionarse, de confiar... Aparecen por si solas, desde algún rincón de nuestro subconsciente, a repetirnos y hacernos pensar en lo que podría llegar a ser, lo que podría llegar a pasar, lo que se podría llegar a armar. Casi desafiando al futuro, uno se convence de estas expectativas y comienza a querer y a creer lo que uno se imagina.
Es muy difícil explicar con palabras lo que pasa cuando una persona, encuentra un proyecto en común con otro ser humano y forman una relación, y mucho más difícil lo es para mí, a mis 20 años, explicarlo. Ante mi mirada inexperta cuando las personas se enamoran tienden a maximizar e idealizar a la persona que tienen en frente, todo es luz, todo es vida, todo es especial. Vemos en la otra persona las cosas buenas y las exageramos al infinito, etiquetando todo con el mismo nombre "no puede ser todo tan perfecto". Voy a tratar de ser un poco más lógica y afirmar el hecho de que yo no creo que las personas sean tan absurdas de creer que la persona que tienen en frente no tenga cosas malas ni defectos, lo que yo pienso es que uno en ese estado, en esa situación esta tan feliz que simplemente elige no verlas, aún sabiendo que están ahí, por el simple hecho de que hay cosas mas importantes que hacer que fijarse en eso al principio de una relación. Todos tenemos defectos y sería muy necio dejar de conocer a alguien por este hecho, que es igual para todas las personas de todo tipo de clase social, color, raza o religión. Empezamos a compartir cosas de nuestra vida, cosas de nuestra historia que tenemos bajo llave, ya que todos tenemos cosas intimas o secretos que pertenecen a nuestra vida privada, y que solo dejamos que sean parte unos pocos. Así sin mas, empiezas a compartir, empiezas a conocer a la persona que te esta sumergiendo en ese periodo en que es todo éxtasis, pasión, nervios y todo lo que envuelve las sensaciones de estar enamorado, quedando asentada una relación y la decisión de compartir poco a poco parte de tu vida diaria. Estoy en contra de los que dicen que la primera parte de una relación es la mas linda, creo que los que piensan así son las personas que les gusta lo fácil, lo simple, lo mediocre y los que con sus relaciones no llegan a nada mas que a un recuerdo...
La segunda parte de una relación es la principal y la más importante, además de ser la mas sincera. El momento en que abrimos un poco más los ojos, y vemos mas allá de lo que tenemos servido, y comenzamos a darnos cuenta de que no todo es tan perfecto. Comprendemos que la persona que tenemos adelante, no es ni un ángel, ni un ser de otro planeta, ni un regalo del cielo y lo empezamos a ver como a una persona normal que tiene defectos y cosas que nos irritan, molestan e incomodan. Quizás lo que en un principio nos enamoró, hoy no nos gusta más, y descubrimos otras cosas que si nos gustan y puede ser que más que las de antes. Y también, puede suceder, que los defectos que vemos en el otro nos alejen, y no pasemos nunca a la tercera etapa que es aprender a aceptar las diferencias para empezar a amar. No soy partidaria de las personas que dicen amar a una persona a los pocos días, y también meses, de conocer a alguien. Para poder amar, hay que conocer, pero por sobre todas las cosas hay que aceptar, y uno no sabe si acepta al otro y sus cosas hasta que vive la experiencia, y unos pocos días de relación, no es experiencia de nadie. No es que haga una desvalorización de las personas que dicen "te amo" con poco tiempo de relación... quizás en el momento de decirlo lo sienten realmente, y los aplaudo por tener la madurez como para decirlo. Pero estoy escribiendo tratando de ser objetiva, y las pruebas de lo que digo son nuestras propias experiencias. Uno puede sentir que ama profundamente a una persona, y quizás un día, después de mucho tiempo, de no darnos cuenta, sentimos que en realidad los defectos y el estilo de nuestra pareja, no tiene nada que ver con nosotros, o no es lo que queremos, pero si lo que creíamos querer. Y comprendemos el error de muchas personas que creen que amar y estar enamorado es la misma cosa. Cuando uno dice amar a una persona, no solo esta diciendo "te amo porque no te puedo querer mas...", uno además esta diciendo "te acepto con tus cosas malas, tus cosas buenas, así tal cual como SOS y no QUIERO CAMBIARTE" y eso, si nos ponemos a pensar claramente, no puede sentirse en el estado de enamoramiento que es cuando no vemos los defectos de la otra persona ¿Cómo voy a querer cambiarte si todo es perfecto?
Cuando las relaciones se rompen, mi experiencia dice que es porque no se superó la segunda etapa, simplemente los defectos y las diferencias de la otra persona no las puedo aceptar, por ende no pude aprender a amar, sus cosas buenas y sus cosas malas hicieron un giro inesperado en la balanza y no llego a ser suficiente. Quizás las dos personas que forman parte de la relación no lograron aprender a amar, o tal vez solo una logró pasar a esa tercera etapa que es el amor, y el otro decide terminar así una relación más de su vida. Cualquiera de los gana en ese momento, la experiencia de una relación, es algo que queda para siempre, haya sido corta o larga, es una experiencia mas para el futuro. Por supuesto, que si alguien salio mas lastimado, es la persona que si aprendió a amar, pero si uno hizo las cosas bien, se supera, todo se supera. Es muy factible que cuando se termina la relación, esa persona vuelva a experimentar el enamoramiento que se siente al principio, o peor, porque uno esta solo. Pero solo es hasta que se comprende que si no fue, es porque no tenía que ser.
No soy muy amiga de la idea del infinito, y de las cosas para toda la vida. Pero si en una relación hubo amor verdadero, no se rompe tan fácil ese lazo. Y si uno ve que se rompió y no hay vuelta atrás entonces vale cuestionarse y ponerse a pensar que quizás ese amor que uno creyó tener tan solo fue una prueba mas del camino y antes de decepcionarse, hay que entender que todo gira alrededor de las expectativas, y las expectativas las maneja uno. Uno elige que creer y que pensar, pero por sobre todas las cosas, COMO ESTAR.